“Dar alma al método”: Cuando la calidad de convierte en una Herramienta de Escucha real al Paciente

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“Dar alma al método”: Cuando la calidad de convierte en una Herramienta de Escucha real al Paciente

  • SEDISA y la SEFH buscan proyectos que unan técnica y humanización en la II Edición de los Premios Indispensables —abierta hasta el 15 de junio—, con referentes como David Rodríguez Lorenzo.
  • El experto, finalista de la pasada edición, transformó el Servicio de Farmacia mediante la estandarización de procesos (ISO) y la digitalización de la voz del paciente, logrando multiplicar por diez la participación en las encuestas de satisfacción.

Madrid, 30 de abril de 2026.- Normalmente la gestión de calidad y las normas ISO se perciben como burocracia fría, alejada de la realidad asistencial. Sin embargo, David Rodríguez Lorenzo demostró como finalista de la primera edición de los Premios Indispensables que la metodología, bien aplicada, es la mejor vía para humanizar la asistencia. Su proyecto de reingeniería del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Álvaro Cunqueiro es el ejemplo perfecto del perfil que SEDISA y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) buscan identificar en la II Edición de estos galardones: profesionales capaces de “dar alma al método”.

Con el objetivo de premiar la excelencia y la integridad en la gestión, ambas entidades mantienen abierta la convocatoria de la II Edición de los Premios Indispensables hasta el próximo 15 de junio de 2026.

Estos premios, dotados con 3.000 euros por categoría, valoran intangibles como la pasión y la colaboración. “Cuando vi los criterios de la primera edición me entusiasmé mucho. Si realmente se consolidan estos premios, van a ayudar muchísimo a que la gestión sea honesta y esté basada en la colaboración”, asegura Rodríguez Lorenzo, quien anima a los profesionales a participar, previo “checklist de honestidad”, para asegurar que sus proyectos cumplen con los valores éticos que exige el certamen.

Del caos a la excelencia: el impacto de la estandarización

El proyecto nominado abordó el reto de gestionar la alta variabilidad de un Servicio de Farmacia Hospitalaria. Bajo el liderazgo técnico de Rodríguez Lorenzo y la jefatura de servicio, se apostó por estandarizar procesos siguiendo normas internacionales (ISO 9000), pero con un matiz diferencial: “La metodología es método, pero hay que darle alma. Una vez formalizado el sistema, lo orientamos hacia la humanización y el paciente”.

El resultado más tangible de este cambio fue la transformación de la escucha al paciente. Pasaron de las encuestas en papel —con apenas 80 respuestas anuales— a un sistema digital que en 2024 recogió 1.118 respuestas. “Esto nos da un stock de información muy extenso para tomar decisiones basadas en lo que realmente pide el paciente, no en lo que nosotros creemos”, explica el experto.

Responsabilidad pública y “envidia sana”

Para Rodríguez Lorenzo, la gestión excelente no es una opción, sino un deber ético. “Trabajamos en organizaciones públicas y tenemos la responsabilidad de gestionar de la mejor forma posible los recursos. La búsqueda de la excelencia está absolutamente relacionada con la integridad”, afirma.

El impacto de este enfoque ha trascendido al propio servicio, generando un cambio cultural en la organización y lo que él denomina el “factor envidia”: al posicionarse como un servicio excelente y recibir reconocimientos, otras áreas del hospital han comenzado a replicar sus herramientas de mejora y escucha activa. Ya nadie cuestiona el valor de los grupos de trabajo multidisciplinares; el verdadero cambio cultural es que se ha asumido que el sistema de gestión de la calidad, en su acepción más amplia, constituye el eje vertebrador de la gestión del servicio