- El cambio de paradigma en la atención al cáncer de mama, debe dirigirse a la aplicación real y homogénea de la innovación, medición de resultados y toma de decisiones basada en valor, seguimiento estructurado y personalizado según riesgo e integración efectiva de la calidad de vida en el proceso asistencial.
- Expertos y pacientes coinciden en la necesidad de transformar la innovación en práctica real, estructurar el seguimiento y situar la experiencia de la paciente en el centro de la toma de decisiones.
- Para las afectadas, la calidad de vida no debe ir aparte del tratamiento, sino formar parte de él, porque no se trata solo un cáncer, tratas a una persona.
Granada, 4 de mayo de 2026.- La II Jornada para la Mejora de la Atención Personalizada en las Pacientes con Cáncer de Mama, organizada por la Agrupación Territorial de la Sociedad Española de Directivos en Andalucía, con la colaboración de Novartis y el aval de la Sociedad Andaluza de Farmacia Hospitalaria (SAFH) y la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), ha reunido en la Antigua Facultad de Medicina de Granada a gestores sanitarios, clínicos, farmacéuticos hospitalarios y pacientes con un objetivo común: avanzar hacia un modelo asistencial más personalizado, eficiente y centrado en resultados en salud y calidad de vida.
El encuentro ha puesto de manifiesto un consenso claro: el reto ya no es únicamente disponer de innovación terapéutica, sino garantizar su aplicación homogénea, medir su impacto real y adaptarla a las necesidades individuales de cada paciente. En palabras de Mª Ángeles García Rescalvo, Gerente del Hospital Universitario Virgen de las Nieves y Presidenta de la Agrupación Territorial de SEDISA en Andalucía, “debemos apuntar hacia un cambio de paradigma en la atención al cáncer de mama, basado en cuatro pilares fundamentales: aplicación real y homogénea de la innovación, medición de resultados y toma de decisiones basada en valor, seguimiento estructurado y personalizado según riesgo e integración efectiva de la calidad de vida en el proceso asistencial”. Este enfoque supone avanzar hacia un sistema sanitario más proactivo, “donde la coordinación entre profesionales, el uso eficiente de los recursos y la incorporación de la experiencia de las pacientes permitan mejorar los resultados en salud”, añade.
Uno de los principales mensajes de la jornada ha sido la necesidad de consolidar las condiciones que permitan trasladar la innovación a la práctica asistencial real. En este sentido, el Presidente de la Sociedad Andaluza de Farmacia Hospitalaria y Jefe de Sección del Hospital Universitario Clínico San Cecilio, Juan Enrique Martínez de la Plata, ha subrayado que “las condiciones necesarias pasan por la evaluación rigurosa de la evidencia, el adecuado posicionamiento terapéutico, la eficiencia para el sistema y la capacidad de maximizar resultados en salud mediante nuevas tecnologías y un seguimiento farmacoterapéutico estrecho”. Asimismo, ha destacado el papel clave de la Farmacia Hospitalaria en la medición de resultados: “Es fundamental poder anticiparnos a fracasos terapéuticos o a efectos adversos que, si no se detectan a tiempo, pueden generar un daño mayor”.
Estas reflexiones se alinean con uno de los ejes del encuentro: avanzar hacia modelos basados en valor, donde la toma de decisiones esté sustentada en resultados clínicos y en la experiencia real de las pacientes.
Desde la perspectiva clínica, Fernando Henao Carrasco, Oncólogo en el Hospital Universitario Virgen Macarena, Sevilla y Coordinador del Grupo de Cáncer de mama de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), ha incidido en que el principal desafío actual no es tanto terapéutico como organizativo: “Disponemos de tratamientos eficaces y sabemos identificar a las pacientes con mayor riesgo, pero necesitamos asegurar que ese conocimiento se aplica de forma homogénea en todos los centros”. En este sentido, señala como prioridades estructurar el seguimiento, mejorar la adherencia y reducir la variabilidad asistencial, factores clave para avanzar en la prevención de recaídas.
El especialista ha destacado también el papel del Proyecto AURA como ejemplo de innovación organizativa, dado que “permite adaptar el seguimiento según el riesgo individual, mejorar la coordinación entre profesionales y actuar de forma proactiva sobre la adherencia. En los próximos años, este tipo de modelos puede transformar la práctica clínica para hacerla más estructurada, eficiente y centrada en el paciente, sin necesidad de incorporar nuevos recursos, sino optimizando los que ya están disponibles”.
La voz de las pacientes: integrar la calidad de vida como parte del tratamiento
Uno de los aspectos más relevantes de la jornada ha sido la incorporación activa de la perspectiva de las pacientes. Mª Teresa Murciano ha puesto el foco en las carencias aún existentes en la atención personalizada: “Se habla mucho del tipo de tumor, pero menos de cómo vive cada mujer el tratamiento en su día a día: el cansancio, los efectos secundarios o cómo afecta a su rutina real”. Además, ha reclamado una mayor escucha y acompañamiento emocional, incidiendo en que “la calidad de vida no debería ir aparte del tratamiento, sino formar parte de él, porque no tratas solo un cáncer, tratas a una persona”.
Como prioridad para los Directivos y Directivas de la Salud, Mª Teresa Murciano destaca “integrar de verdad la calidad de vida dentro del tratamiento, con seguimiento continuo, equipos multidisciplinares accesibles y más tiempo en consulta, cambiando completamente la experiencia de la paciente. También sería clave contar con equipos realmente multidisciplinares —psicooncología, nutrición, fisioterapia— que estén accesibles de forma natural durante todo el proceso, no solo en momentos puntuales, y algo muy importante: más tiempo y calidad en la consulta. Poder hablar, preguntar, entender y participar en las decisiones cambia completamente la experiencia como paciente. Porque cuando te sientes acompañada de verdad, no solo mejoras tu calidad de vida, también afrontas mejor el tratamiento”.
Asimismo, ha apuntado el potencial de herramientas digitales como apoyo a las pacientes, proponiendo el desarrollo de soluciones basadas en Inteligencia Artificial validadas que permitan resolver dudas con información fiable.