Once reflexiones para una tertulia radiofónica.

Once reflexiones para una tertulia radiofónica.

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Once reflexiones para una tertulia radiofónica. A propósito de los directivos sanitarios y el difícil momento actual

GUEST POST

Antonio Burgueño Jerez, Director de Enclave Salud y sus proyecto Venturi, Proyecto Impulso. Contertulio Valor Salud (Capital Radio)

Entrevista a Jose Francisco Soto, Presidente de SEDISA en Valor Salud (Capital Radio)

Tras siete años como contertulio en el programa de Valor Salud he aprendido muchas cosas, de la mano siempre de Francisco García Cabello, director y presentador del mismo. Entre otras, que hay tertulias de contenido especialmente enriquecedor, que se mezcla con el valor del entretenimiento, ambas cuestiones claves de lo que se denomina vulgarmente “buena radio”. También he aprendido que ese valor de las palabras en las ondas, con todos los matices que se perciben al hablar entre personas, pueden ser enriquecidos por el valor de lo escrito. La magnifica tertulia que pudimos mantener con Pepe Soto, Presidente de SEDISA, en los micrófonos de Capital Radio, en el programa de Valor Salud, en pasadas fechas es, sin duda, una de ellas. Por lo que me ha parecido importante y muy ilustrativo hacer el ejercicio de transcribir y sintetizarla en once reflexiones por escrito, para su difusión y relectura periódica, como venimos comentando.

Directivos cada vez más profesionales: basados en mejora de competencias y habilidades. Garantizar que haya directivos formados con capacidad de asumir las competencias con el máximo nivel de dominio de las mismas y con ello la garantía de prestar una correcta labor directiva.

Cambio en la mentalidad de los directivos: ya no somos los que los que, únicamente, firmamos las compras y los contratos. Nos hemos convencido de que tenemos que estar al pie del cañón con los sanitarios, no encerrarnos en nuestros despachos y salas de reuniones.

Mejorar el reconocimiento de la labor directiva: Porque para que haya una fundamental calidad médica en la sanidad, tiene que haber una organización que la propicie. Y tiene haber también una gestión en condiciones, porque sin ello sería imposible la prestación médica de calidad. En conclusión, la buena gestión también salva vidas.

Pacientes al lado de los directivos: Los pacientes no deben ser colocados en el centro de los debates, de las decisiones, sino al lado de los directivos para analizar conjuntamente y puedan asesorarles, diciendo cuáles son sus opiniones, experiencias y sus valoraciones y por tanto trabajar conjuntamente en las tareas de gestión de los hospitales y de los procesos asistenciales.

Gestión de escenarios impredecibles: Lo que ha pasado estos últimos 24 meses, ha hecho aprender mucho a los directivos sobre la gestión de escenarios inéditos e imprescindibles. Casi una reinvención de la gestión que se venía practicando. Esto no nos habían ocurrido antes, y que espero que no nos ocurran más. Para ello se ha tenido que sacar lo mejor de la gestión y lo mejor de la persona.

Creación de procesos de soporte hospitalario como por ejemplo aprovisionamientos o dotación de infraestructuras nuevas, en un tiempo récord.

Gestión y potenciación de equipos multiespecialidades: Especialidades con ramas de conocimiento distintos han trabajado coordinadamente para sacar adelante pacientes infecciosos. Traumatólogos, internistas, reumatólogos, cardiólogos, etc, trabajando juntos con los mismos pacientes. Con todo lo que ello supone de cambios de circuitos, procedimientos y protocolos.

Trabajar y potenciar procesos integrados: El convencimiento de que conviene trabajar juntos en procesos integrados atención primaria, atención hospitalaria y servicios sociosanitarios. Ya no era inédito trabajar juntos primaria con hospitales en procesos integrados, pero añadir a esto los sociosanitarios nos ha quedado. Y los directivos estamos convencidos de que una de nuestras líneas de desarrollo futuras. Los proceso integrados van a ayudar a que la demanda fluya mejor es la resolución de la misma y, por lo tanto, el fin no es poner como fin quitar la demanda no resuelta, sino hacer las cosas bien de manera integrada y, como consecuencia, quitar esa actividad atrasada. Es fundamental ese papel de integración de todos los actores desde el primer momento que el paciente siente que tiene que ir al médico de atención primaria.

Impulso fortísimo a la transformación digital: como amplio campo de trabajo a partir del tratamiento intensivo de los datos y de las oportunidades que aporta para la inteligencia artificial aplicada a los diagnósticos, que abre caminos distintos de tratamiento y para la definición de los procesos integrados aplicados a la resolución de enfermedades.

El primer reto resolver el atasco generado durante estos años en las listas de espera, pero lo sustancial es que sigamos pensando en esa transformación organizativa.

Importancia de los recursos humanos en la sanidad y la gestión sanitaria: estamos en un sector probablemente de los que más talento, por lo menos en conocimiento teórico, acumulamos en todo el mundo. En todas las economías, el sector sanitario tiene profesionales en más de un 85% titulados universitarios superiores que se les presume un conocimiento y un talento oficial reconocido por las instituciones. Invadir el cuerpo de una persona, tocar, exige que ese talento sea además un talento humanístico que se refleje en un buen trato, una correcta educación en todo lo que se hace y un respeto a la dignidad humana, que a veces con el transcurso y el agravamiento de una enfermedad no es fácil. Ahora nos hemos dado cuenta de que precisamente cuanto más se agrava el proceso de enfermedad de una persona es más necesario, y se acepta mejor, por lo tanto se vuelve más fácil. Eso es un reto importante y podríamos decir nos falta ese talento relacional en nuestras organizaciones, pues si analizamos que nos faltase tendríamos que hacer programas intensivos para enseñar herramientas.

Entrevista a José Soto Bonel, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud