Entevista a Victoria Ruiz Mialdea
Dirección con…
Victoria E. Ruiz Mialdea es fundadora y directora de Grupo Médico Jurídico Durango (www.grupomedicodurango.com), central de peritaciones médicas y asesoría jurídica fundada en 1989 que ofrece sus servicios a nivel nacional. Compagina su trabajo como directora con su labor de perito médico y abogada en la misma empresa, al ser Licenciada en Medicina y Derecho.
Cuéntenos, en el momento en el que comenzó su trayectoria profesional, ¿Por su cabeza pasaba la idea de convertirse en empresaria?
Comencé como médico de empresa para diferentes compañías como una cadena hotelera o una famosa empresa panadera. La verdad es que hacía un poco de todo, pero después di el cambio a las mutuas donde ya empecé a realizar peritajes médicos. Paralelamente a esto, me enteré de que la Universidad Complutense iba a sacar unos títulos propios, así que decidí apuntarme y pude obtener varios de ellos, como el de Especialista en Medicina Psicosomática o Especialista en Valoración del Daño Corporal. La verdad es que en esos momentos aún no me planteaba adoptar el papel de empresaria.
¿Cuándo decidió entonces fundar Grupo Médico Jurídico Durango?
Tras formarme en esas especialidades, decidí crear lo que llamé la Red de Control Médico del Lesionado, que no era otra cosa que una red de médicos generalistas construida gracias al apoyo de los diferentes Colegios de Médicos, que me permitía ofrecer un servicio de control al lesionado a nivel nacional. Las mutuas comenzaron a interesarse por este tipo de trabajo y en poco tiempo pasaron a copar toda la actividad relacionada con el absentismo laboral, de manera que decidí crear Grupo Médico Durango y especializarme en peritajes médicos. Con una filosofía similar, fui creando una red de médicos especialistas para poder ofrecer un servicio nacional de peritaciones médicas en diferentes campos: laboral, negligencias médicas, valoración de secuelas. Y desde ese día hasta hoy, la empresa ha ido creciendo hasta contar con más de 600 médicos colaboradores especialistas en diferentes áreas.
Médico y abogada, además de directora de una empresa de peritaciones médicas. ¿Cómo ha podido compaginar estas tres facetas?
Pues con mucho esfuerzo y trabajo, como todo en la vida. Tengo la ventaja de disfrutar muchísimo con mi trabajo gracias a mi vocación médica y a mi pasión por la abogacía, por lo que me encanta la labor más técnica de mi trabajo como es ejercer como perito médico o como letrada en distintos casos. Por otra parte, al haber creado la empresa yo sola, siempre he compaginado estas labores con la función de directiva, por lo que he aprendido a diferenciar ambas parcelas a la hora de organizar mi trabajo. En todo caso, hoy en día cuento con un gran equipo a mi lado, lo que hace la labor más fácil.
Como mujer directiva y fundadora de una empresa que lleva 30 años funcionando, ¿Qué dificultades se ha encontrado durante todo este tiempo?
Como en cualquier empresa, a lo largo de todos estos años ha habido etapas complicadas, pero siempre las he afrontado como nuevos retos y como fuente de aprendizaje. En los inicios, la parte más complicada fue el cambio de mentalidad al pasar de trabajar como autónoma o por cuenta ajena, a crear una empresa con su estructura, sus procedimientos y la necesidad de establecer una determinada organización de cara a asegurar su correcto funcionamiento. Posteriormente, tuvimos la llegada de internet, que no existía cuando comencé y que obligó a redefinir de forma profunda el funcionamiento de la empresa. Más recientemente, la crisis que afectó a todo el país también provocó momentos difíciles, ya que mi actividad está íntimamente ligada al ámbito laboral, con lo que el aumento del desempleo afectó enormemente a mi trabajo.
Su campo de actuación es la pericia médica. ¿En qué ha cambiado esta área desde sus comienzos?
En mis inicios apenas había peritos médicos y valoradores, casi nos conocíamos entre todos nosotros. Con el paso del tiempo esta situación fue cambiando y, hoy en día, se trata de una profesión muy extendida, no solo en cuanto a profesionales sino también con la existencia de numerosas empresas que se dedican a las periciales médicas. Sin estar en contra de este aumento de la competencia, que sin duda creo que es positivo para todos, sí que creo que se ha perdido un poco el valor de un buen informe pericial y del profesional que lo realiza. A menudo se tiene la sensación de que un informe pericial es un simple trámite o un documento “administrativo” que puede realizarse sin una formación específica, por lo que el cliente ha pasado a guiarse por el precio de los informes en lugar de por su calidad. De igual forma, el acceso generalizado a internet provoca que, en ocasiones, se ponga en duda el contenido de los informes y se cuestione la labor del perito, algo que es extrapolable a casi todas las ramas de la medicina.
¿Y, tras todos estos años, con qué se queda de todo el trabajo desarrollado hasta ahora?
Uff, pues con muchísimas cosas. Por un lado, el hecho de haber ido creciendo durante todos estos años, adaptándome a todos los cambios que ha habido desde 1989, para mí supone un motivo de enorme satisfacción. ¡No había internet todavía! Pero sobre todas las cosas, me quedo con el hecho de haber podido ofrecer un servicio y ayudar a personas que, por lo general, se encontraban en situaciones médicas y laborales muy complicadas y haber contribuido a una mejora de su calidad de vida. Recientemente la Comunidad de Madrid nos galardonó con el Premio Madrid Excelente a la Confianza de los Clientes y fue un colofón a todos estos años de trabajo y un enorme orgullo.
¿Cuál es la labor que, a su juicio, deben desempeñar los Directivos de la Salud, ya no solo en lo que se refiere a la gestión de sus empresas sino también de cara al sector de la sanidad?
Creo que los Directivos de la Salud debemos ejercer un papel activo como motor de cambio para la mejora de distintos aspectos del sector sanitario en España. En mi opinión debemos trabajar sobre tres pilares fundamentales: fomentar la formación continua de los profesionales de la sanidad a través de charlas, congresos y ponencias; mejorar el conocimiento de la gente en los diferentes ámbitos del área sanitaria a través de conferencias, artículos de divulgación, etc. y finalmente, aprovechar nuestra posición para impulsar iniciativas legislativas que mejoren la calidad de pacientes y profesionales de la sanidad.
