- España es el primer país en el mundo en impulsar el Día de la Gestión Sanitaria, que el próximo 26 de noviembre contará con su segunda edición, con el apoyo de un centenar de sociedades, entidades del sector de la salud, organizaciones de pacientes y Consejerías y Servicios Regionales de Salud.
- La inminente celebración del 40 Aniversario de la Ley General de Sanidad hace inminente debatir y analizar la evolución de nuestro Sistema Sanitario en base a las líneas establecidas por la misma, como la descentralización de los servicios sanitarios en las comunidades autónomas, la consagración de la universalización de la asistencia sanitaria, el papel y valor de la Atención Primaria, la innovación, la participación de los pacientes y la modernización de la evaluación de medicamentos y tecnología sanitaria.
- Los retos actuales —digitalización, inteligencia artificial, nuevos modelos asistenciales o gestión del talento— exigen líderes con competencias muy distintas a las del pasado, capaces de anticipar cambios y de transformar las organizaciones desde una visión estratégica y basada en evidencias.
- La universalidad y la innovación del Sistema pasa por hacerlo sostenible, lo que obliga a trabajar en los cuatro ejes de transformación del Sistema que son buen gobierno, profesionales, pacientes e innovación.
Madrid, 4 de noviembre de 2025.- La Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) ha celebrado hoy en la Sala Cánovas del Congreso de los Diputados un acto institucional, con la colaboración de Medtronic y Pfizer, con motivo de la conmemoración de los 40 años de evolución de la Gestión Sanitaria en España y la proximidad del II Día de la Gestión Sanitaria, que se celebrará el próximo 26 de noviembre. El encuentro ha reunido a representantes institucionales, Directivos de la Salud, responsables de organizaciones de pacientes y expertos en gestión, para reflexionar sobre los logros alcanzados y los retos presentes y futuros en la calidad y la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, en el marco del próximo 40 aniversario de la Ley General de Sanidad, con la clave de debatir y analizar la evolución de nuestro Sistema Sanitario en base a las líneas establecidas por la misma, como la descentralización de los servicios sanitarios en las comunidades autónomas, la consagración de la universalización de la asistencia sanitaria, el papel y valor de la Atención Primaria, la innovación, la participación de los pacientes y la modernización de la evaluación de medicamentos y tecnología sanitaria. “En todo ello, sin duda, ha sido y es clave el papel de los Directivos de la Salud y la Gestión Sanitaria, bajo su firme compromiso profesional con el Sistema Sanitario, los profesionales, los pacientes y la salud y la sociedad en general”, explica José Soto Bonel, Presidente de SEDISA.
La Ley General de Sanidad tuvo grandes aportaciones que son claves en nuestro Sistema Sanitario: “El objetivo de la universalización (Artº 1 y 2), a desarrollar como un proceso de forma progresiva que pronto alcanzó tasas de cobertura muy elevadas; la configuración flexible de la financiación (Artº 79) dejando la puerta abierta a la financiación con los impuestos generales, que en otra evolución progresiva aumentó hasta completarse en 1999. Cobertura universal y financiación con cargo a impuestos hacen realidad el objetivo de equidad, de justicia en sanidad, que también recoge la Ley. Son las fronteras inviolables, el verdadero genoma de nuestro sistema. También desarrolló la organización del Sistema Nacional de Salud acorde con el Estado de las comunidades autónomas, dotándolas de competencias de gestión y organización y la creación del Consejo Interterritorial. Asimismo, la consolidación de la red de Atención Primaria, con el despliegue de los centros de salud, la integración de redes hospitalarias, la reforma de la atención en salud mental, el principio de financiación selectiva del medicamento, la creación del Instituto de Salud Carlos III y la potenciación de la investigación científica”, argumenta José Felix Lobo, Catedrático Emérito en Economía de la Universidad Carlos III y Director de Economía y Políticas de Salud de Funcas. En este sentido, si bien la Ley General de Sanidad estableció las claves de nuestro Sistema Sanitario, dada la evolución de la Sanidad y la sociedad de los últimos años, abre también las claves para seguir mejorando el Sistema en nuestro país.
En relación al papel de los Directivos de la Salud, Mariano Guerrero, Presidente del Consejo Asesor de SEDISA, destaca que “somos los gestores sanitarios quienes abogamos por la búsqueda de la eficiencia en la gestión de los servicios sanitarios. Hace más de 50 años hubo profesionales del mundo clínico que apostaron por la Gestión Sanitaria como profesión, a ellos debemos mucho del actual recorrido. Hoy la Gestión Sanitaria es una profesión, y de hecho los programas de formación de directivos sanitarios, que evalúa ANECA, los considera profesionalizantes”.
“La Gestión Sanitaria en España tiene sus raíces antes incluso de la aprobación de la Ley General de Sanidad de 1986”, argumenta Joaquín Estévez Lucas, Presidente de la Fundación SEDISA. “Podríamos situar su nacimiento en los años setenta, en paralelo a la modernización del sistema hospitalario y a la aparición de las primeras figuras de dirección hospitalaria profesionalizada. Fue una etapa marcada por la incorporación de criterios de eficiencia y planificación, con experiencias pioneras que sentaron las bases de lo que hoy entendemos como gestión sanitaria moderna”.
SEDISA, en el marco de su compromiso con los profesionales, el Sistema Sanitario, los pacientes y ciudadanos y la salud, ha desarrollado el Proyecto Desarrollo Profesional Continuado del Directivo (DPC SEDISA), un sistema objetivo, riguroso, válido y fiable, que distingue a aquellas personas cuya experiencia, formación y logros profesionales avalan de manera cierta su competencia profesional para el adecuado desempeño de posiciones de responsabilidad directiva en Organizaciones Sanitarias, disponiendo de un Sistema de Certificación Integral de Directivos de la Salud, el primero en nuestro país. “Este proceso de autoevaluación y certificación, que se realiza de manera voluntaria y constituye una herramienta de mejora continua de las competencias directivas, supone un hito en el Sistema Sanitario de España y Europa hacia la profesionalización de los Directivos de la Salud y la Gestión Sanitaria, necesaria para hacerlo evolucionar hacia la excelencia en calidad y eficiencia. Es fundamental teniendo en cuenta el grave problema del relevo generacional de Directivos de la Salud en nuestro país”, explica Dulce Ramírez Puerta, Vicepresidenta Primera de SEDISA y Coordinadora del Comité de Profesionalización de la Sociedad. En este sentido, SEDISA pone a disposición de profesionales, Sistema de Salud y Autoridades Sanitarias un procedimiento mediante el cual certificar de manera objetiva la competencia profesional de las personas candidatas a ocupar puestos de responsabilidad en las Organizaciones Sanitarias españolas, tanto del ámbito público como privado. “Dicha certificación consiste en un procedimiento de calidad que distingue, certifica y pone en valor la cualificación de las personas que desarrollan su carrera profesional en el ámbito de la Gestión Sanitaria”.
Junto al Proyecto DPC, SEDISA ha puesto en marcha en este marco el Grado ADE en Gestión Sanitaria y la Cátedra de Gestión y Planificación Sanitaria en colaboración con la Universidad Europea.
El valor de los Directivos de la Salud para profesionales, pacientes, sociedad y salud y Sistema
La innovación y la calidad en la formación de los Directivos de la Salud son absolutamente esenciales si queremos contar con un Sistema Sanitario sostenible, moderno y centrado en el valor. En palabras de Joaquín Estévez Lucas,“los retos actuales —digitalización, inteligencia artificial, nuevos modelos asistenciales o gestión del talento— exigen líderes con competencias muy distintas a las del pasado, capaces de anticipar cambios y de transformar las organizaciones desde una visión estratégica y basada en evidencias”. Según el Presidente de la Fundación SEDISA, la Ley General de Sanidad fue, sin duda, un punto de inflexión. “Introdujo la idea de un Sistema Nacional de Salud universal, equitativo y descentralizado, donde la gestión debía adaptarse a nuevas realidades territoriales y a un modelo de atención integral. A partir de ese momento, los Directivos de la Salud pasaron de ser gestores administrativos a ser verdaderos líderes del cambio, responsables de transformar las organizaciones sanitarias para hacerlas más sostenibles, eficientes y centradas en el paciente”. Desde entonces, hemos evolucionado desde una gestión centrada en los recursos hacia una Gestión Basada en resultados en salud y en valor. “Hoy hablamos de Gestión Basada en Valor, de liderazgo transformacional y de competencias estratégicas, éticas y técnicas que definen al directivo de la salud como un agente clave para la sostenibilidad del Sistema”. Y añade: “No basta con gestionar recursos. Hoy necesitamos Directivos capaces de aportar valor real al Sistema, de liderar equipos en entornos complejos, de impulsar la innovación y de tomar decisiones basadas en resultados y evidencias. Pero también necesitamos líderes comprometidos con lo público, con el paciente en el centro, y con la capacidad de tender puentes entre lo asistencial, lo organizativo y lo social. Todo ello pasa obligatoriamente por una formación innovadora y de calidad, liderada por organizaciones profesionalizadas y docentes con experiencia en el Sistema. En este marco, Fundación SEDISA continúa trabajando en este sentido hacia la profesionalización de los Directivos de la Salud a través de una formación innovadora y de calidad”.
En relación a la aportación de valor por parte de los Directivos de la Salud, Rafael López Iglesias. Miembro Comité Profesionalización de SEDISA, explica que “para los Directivos que trabajan en el ámbito sanitario – en el marco de su compromiso con la salud; los pacientes y la sociedad en general; los profesionales y el Sistema Sanitario- aportar valor, a través de la Gestión Sanitaria, significa, por un lado, aportar calidad asistencial a los pacientes mediante resultados en salud, tan importantes para ellos. Y, por otro, poner a disposición de los profesionales el mejor marco posible de trabajo para desempeñar su labor y generar eficiencia gestionando lo mejor posible los recursos disponibles”.
Innovación y participación de sociedades científicas y organizaciones de pacientes
Uno de las claves para el avance del Sistema Sanitario es, sin duda, la innovación, junto a la universalidad y la sostenibilidad. En esta línea, Cande Calle, Vicepresidenta Segunda de SEDISA, Gerente de la Región Sanitaria Barcelona Metropolitana Nord y Directora de los Servicios Territoriales de Salud de la Región, destaca que la universalidad y la innovación del Sistema pasa por hacerlo sostenible. “Y ello se ha de hacer velando por la sostenibilidad económica, social y medioambiental. Para ello, tenemos que ubicar los cuatro ejes de transformación del Sistema que son buen gobierno, profesionales, pacientes e innovación”, destaca y explica que “todo ello solo lo podremos hacer con líderes transformacionales”. Impulsarlo y hacerlo realidad es el objetivo principal de la Escuela SEDISA de Liderazgo.
Como parte implicada en el Sistema Nacional de Salud, los pacientes han estado presentes en el acto celebrado hoy en el Congreso de los Diputados. Tomás Castillo, Vicepresidente Primero de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), ha puesto de manifiesto que la transformación del Sistema Nacional de Salud que necesitan los pacientes depende en gran medida de los Directivos de la Salud, de los centros de salud y de las diferentes instituciones sanitarias: “Tenemos que trabajar juntos, pacientes y Directivos, para hacerlo posible. La Plataforma de Organizaciones de pacientes promueve crear espacios de participación de los pacientes en la toma de decisiones y ofrece todo su colaboración e implicación para avanzar en una medicina más personalizada, más comunitaria, de precisión, apoyada en la digitalización para desburocratizar el Sistema, agilizar los diagnósticos, etcétera, humanizando la atención de cada persona”.
Por último, en relación a las sociedades científicas, Cristina Avendaño, Presidenta de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), comenta que “los retos que en materia de gestión sanitaria afronta nuestro SNS deben abordarse con la participación y protagonismo de las sociedades científicas médicas. Las sociedades científicas atesoran, gracias a sus miembros, el conocimiento científico médico más actualizado, la perspectiva acerca de las nuevas herramientas preventivas, diagnósticas y terapéuticas y también el conocimiento práctico de nuestra realidad asistencial. Si queremos acertar en la gestión sanitaria y en las iniciativas de transformación, es obligatorio contar con el asesoramiento por parte de las sociedades científicas y con la participación de los profesionales”.