Sondeo de percepción sobre el papel de la Medicina de Laboratorio en el Sistema Sanitario
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De izqda. a dcha.: Adriana Rubio Silva, Directora General de Roche Diagnostics en España, José Soto Bonel, Presidente de SEDISA, y Pastora Rodríguez Vázquez, Presidenta de SEMEDLAB
- El diagnóstico rápido y el diagnóstico de precisión son las funciones mejor valoradas, ambas con 6,19 sobre 7; mientras que el laboratorio clínico participa en más del 70% de las decisiones clínicas según el 38% de los encuestados.
- Los participantes señalan una brecha crítica: el laboratorio es reconocido como servicio esencial, pero su presencia en los órganos de planificación estratégica y en la toma de decisiones organizativas sigue siendo insuficiente.
- La automatización (6,46), los sistemas expertos de soporte a la decisión clínica (6,12) y la Inteligencia Artificial emergen como las tendencias estratégicas prioritarias para la transformación del servicio.
Madrid, 12 de junio de 2026.- La Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), a través de su Observatorio de Percepción y Análisis en Gestión Sanitaria, y la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEMEDLAB), con la colaboración de Roche Diagnostics, han presentado hoy en Madrid el Sondeo de Percepción sobre el papel de la Medicina de Laboratorio en el Sistema Sanitario, un informe que analiza en profundidad cómo perciben los Directivos y Directivas de la Salud la aportación real del laboratorio clínico y los retos que éste afronta para consolidar su papel estratégico en la sanidad española. Los resultados de este sondeo confirman que la Medicina de Laboratorio no solo sostiene buena parte de la actividad clínica diaria, sino que está llamada a desempeñar un papel estratégico en la transformación del Sistema Sanitario. Para que este potencial se materialice, es imprescindible avanzar en inversión, digitalización, liderazgo clínico e integración en la toma de decisiones organizativas. El laboratorio debe evolucionar desde un rol históricamente reactivo hacia un modelo proactivo, predictivo y plenamente conectado con el resto del ecosistema asistencial. Las medidas propuestas en este informe constituyen una hoja de ruta ambiciosa pero realista para impulsar ese cambio, reforzar la calidad y la seguridad del paciente y contribuir de manera decisiva a la sostenibilidad futura del Sistema Nacional de Salud.
El trabajo de campo, realizado de forma anónima a través de la plataforma SurveyMonkey entre mayo y septiembre de 2025, recoge las respuestas de 82 profesionales procedentes de casi todas las comunidades autónomas, con una mayoría de perfiles sénior (más de 10 años de experiencia, el 53,66%), vinculados mayoritariamente a la sanidad pública (85,37%) y al ámbito hospitalario (80,48%). La Comunidad de Madrid (24,39%), Galicia (10,98%), Andalucía y País Vasco (9,75% cada una) concentran la mayor representación geográfica.
Los resultados ofrecen una imagen nítida y a la vez paradójica: el laboratorio clínico es percibido como un pilar insustituible del proceso asistencial, pero su reconocimiento en los espacios de toma de decisión estratégica no se corresponde con esa centralidad. En palabras de José Soto Bonel, Presidente de SEDISA, “la transformación del Sistema Sanitario es una necesidad urgente en un contexto de complejidad creciente, presión asistencial, desafíos tecnológicos y sostenibilidad comprometida. En este escenario, la Medicina de Laboratorio emerge como un eje vertebrador del modelo asistencial que aspiramos a construir: más preciso, más eficiente, más proactivo y más centrado en el paciente. Los datos de este sondeo reafirman lo que desde hace años los profesionales de la Gestión Sanitaria venimos observando: el laboratorio clínico no solo es esencial para el diagnóstico y seguimiento de los pacientes, sino también para la toma de decisiones clínicas, la mejora de la eficiencia terapéutica y la anticipación en Salud Pública”.
El presidente de SEDISA subraya que el informe no es únicamente una fotografía de la percepción actual, sino, sobre todo, una llamada a la acción, dado que los datos, si bien revelan una alta valoración de la aportación clínica del laboratorio, evidencian al mismo tiempo una desconexión entre ese valor real y su reflejo en los niveles de planificación estratégica, liderazgo clínico e inversión estructural.
Un pilar asistencial infrarrepresentado en la estrategia
El sondeo sitúa el diagnóstico rápido y el diagnóstico de precisión como las funciones en las que el laboratorio aporta mayor valor, ambas con una puntuación de 6,19 sobre 7. A estas les siguen el seguimiento y control de la enfermedad (6,06) y la gestión clínica orientada al uso adecuado de las pruebas —el denominado Right Care— con 6,01 puntos. La función peor valorada en este bloque, la prevención, obtiene aun así un notable 5,40, lo que refleja un amplio reconocimiento del valor global de la especialidad.
En cuanto a la participación del laboratorio en las decisiones clínicas, el 38,24% de los encuestados considera que está presente en entre el 71% y el 80% del total de decisiones clínicas adoptadas en su organización. Sin embargo, casi un 25% cree que dicha participación es muy inferior a lo que recoge la literatura científica —que la sitúa en torno al 70%—, lo que el informe interpreta como un indicador del desconocimiento que todavía persiste sobre la actividad real del laboratorio.
Este reconocimiento clínico contrasta llamativamente con la percepción sobre el coste. Solo el 29,41% de los participantes conoce con exactitud que el laboratorio representa menos del 2% del gasto sanitario total de su organización; casi el 75% restante desconoce el dato real. Una proporción que, como señala el informe, demuestra la eficiencia extraordinaria del servicio: máximo impacto con un coste muy reducido.
Según Pastora Rodríguez Vázquez, Presidenta de SEMEDLAB, “nos consideran decisivos, pero no decisores. Se percibe que somos esenciales en todas las fases de la asistencia, pero como un servicio básico y transversal. Sin embargo, no se piensa en la participación de los laboratorios en las fases de diseño y desarrollo de los procesos asistenciales”. La presidenta de SEMEDLAB señala que el dato que más le sorprende del sondeo es la baja valoración de la gestión de recursos humanos, explicando que los laboratorios clínicos han registrado en los últimos años un importante crecimiento de la demanda que no se ha acompañado de una dotación proporcional de recursos. “Estamos consiguiendo hacer más con los recursos disponibles, modificando procesos internamente para hacerlos más eficientes”, señala.
Rodríguez Vázquez destaca asimismo que lo más revelador del estudio es constatar la confianza depositada en el laboratorio clínico como eje de la medicina personalizada y de precisión. Sobre la paradoja del coste, es contundente: “Es una consecuencia de que nos vean como centro de coste. En cada proceso de compra se piensa en el ahorro, no en la inversión, y este enfoque inadecuado frena la potencia de los laboratorios como ejes imprescindibles del diagnóstico, el seguimiento, la gobernanza del dato, la prevención, la medicina personalizada y de precisión”.
Automatización, IA y Big Data: motores de la transformación
La automatización lidera con claridad las tendencias estratégicas valoradas en el sondeo (6,46 sobre 7), seguida de la generación de sistemas expertos algorítmicos para el soporte a la decisión clínica (6,12), el laboratorio de precisión como núcleo de la Medicina de Precisión (6,04) y la aplicación de la IA y el Big Data en la gestión del laboratorio (5,90). El mensaje de los encuestados es inequívoco: la automatización es vista como un acelerador de calidad y seguridad, y el laboratorio clínico como un actor imprescindible en la transformación digital del Sistema Sanitario.
En cuanto al valor de la automatización como tal, los participantes destacan especialmente su impacto en la rapidez (6,15) y la eficiencia (6,15), seguidos de la bioseguridad (6,01) y la eficacia (6,00). La necesidad de menos recursos humanos es la aportación menos valorada de este bloque (5,18), lo que refuerza la lectura del laboratorio automatizado como complemento, no sustituto, del capital humano especializado.
Sobre el papel de los responsables de los servicios de Medicina de Laboratorio en el liderazgo de esta transformación, el sondeo recoge una división significativa: el 47,06% considera que “son poco líderes”, mientras que casi el 52% cree que ejercen un liderazgo notable o destacado. Un resultado que el informe interpreta como un llamamiento a fortalecer el perfil directivo y transformacional de estos profesionales.
En este punto, Rodríguez Vázquez recuerda que “los laboratorios somos pioneros en el uso de la IA y los robots en el manejo de los datos. Los usamos en nuestro día a día desde hace años. Actualmente estamos inmersos con éxito en procesos de detección precoz de patrones de riesgo, como por ejemplo el riesgo cardiovascular o la enfermedad renal en miles de pacientes. Por otro lado, la mayor capacidad de análisis y revisión de bases de datos es esencial para las áreas de genética y medicina personalizada”, afirma.
Tres barreras estructurales que limitan el potencial del laboratorio
El sondeo identifica tres grandes áreas que frenan la capacidad del laboratorio para aportar todo su valor: la insuficiente implantación de la innovación, la infrafinanciación y la falta de recursos humanos, y la necesidad de mayor coordinación y liderazgo clínico. En el apartado de retos propios de la especialidad, la seguridad del dato encabeza la clasificación con 5,86, seguida del impulso de la salud digital (5,77) y la inversión en tecnología (5,73).
En lo que respecta a los retos del Sistema Sanitario en general que condicionan la aportación del laboratorio, los participantes destacan la calidad asistencial, seguridad y experiencia del paciente (6,09); la implementación de la innovación (6,05) y la sostenibilidad financiera (5,97). El informe concluye que la Medicina de Laboratorio debe afrontar obstáculos que no son solo propios, sino sistémicos, y que su evolución depende en gran medida de políticas sanitarias de mayor alcance.
Sobre la falta de presencia del laboratorio en los órganos de planificación estratégica, Rodríguez Vázquez comenta que “el conocimiento limitado del laboratorio que pone de manifiesto el estudio nos hace invisibles en algunas fases de la asistencia. De esto también somos culpables, en parte, los profesionales del laboratorio clínico. Tenemos que cambiar, estar presentes, y dar a conocer lo que hacemos y nuestro valor real”.
Una colaboración interinstitucional al servicio del cambio
El informe es el resultado del trabajo conjunto del Observatorio SEDISA de Percepción y Análisis en Gestión Sanitaria, SEMEDLAB y Roche Diagnostics, y ha contado con un Comité Asesor integrado por Antonio Buño Soto, Ex Presidente de SEMEDLAB y Jefe de Servicio de Análisis Clínicos del Hospital Universitario La Paz; Rafael López Iglesias, Miembro de la Junta Directiva de SEDISA y Coordinador del Comité Científico de la Sociedad; José Flores Arias, Gerente del Área Sanitaria de Pontevedra y Salnés; María Isidoro García, Jefe de Servicio de Análisis Clínicos y Bioquímica Clínica del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca; y Bonaventura Ruiz Montasell, Director Técnico del Laboratorio de Referencia de Cataluña.
Adriana Rubio Silva, Directora General de Roche Diagnostics en España, explica que “para Roche Diagnostics esta colaboración es el reflejo de nuestro compromiso con el ecosistema sanitario español. Nosotros nos entendemos como un socio estratégico de los Directivos y Directivas de la Salud y de las sociedades científicas, además de un proveedor de tecnología analítica. Este informe demuestra el poder del diálogo interinstitucional: unir la visión de gestión de SEDISA con la excelencia científica de SEMEDLAB y nuestra experiencia en innovación es la manera de diseñar soluciones transformadoras y viables para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud”.
La Directora General de Roche Diagnostics incide también en los resultados del sondeo: “Los resultados del sondeo confirman que el laboratorio clínico es un eje vertebrador y estratégico para la transformación de nuestro Sistema Sanitario. Debemos continuar apostando por la adopción de la innovación y la digitalización de forma sistemática para evolucionar y acompañar las necesidades del sistema sanitario. Desde Roche Diagnostics llevamos esta innovación al ámbito del diagnóstico. Por ejemplo, en Neurología, los biomarcadores en sangre con marcado CE como la NfL y la pTau217 nos permiten avanzar hacia un diagnóstico precoz y un seguimiento preciso de la patología en tiempo real, impactando directamente en la calidad de vida y el bienestar de los pacientes con Alzheimer y Esclerosis Múltiple.
Asimismo, apostamos con fuerza por soluciones digitales enfocadas, entre otras patologías, a la Enfermedad Renal Crónica (ERC). Esta supone, sin duda, un reto sanitario actual y futuro, afectando al 15% de la población española con proyecciones que la sitúan como la tercera causa de muerte para el año 20501. Brindamos algoritmos digitales que ofrecen a los clínicos una estratificación precisa y automatizada del riesgo de progresión hacia el fallo renal. Gracias a esta innovación, es posible avanzar hacia una gestión proactiva de la enfermedad, optimizando las derivaciones a nefrología y permitiendo intervenciones tempranas que mejoran drásticamente el pronóstico y bienestar del paciente.
Solo integrando plenamente la Medicina de Laboratorio en la planificación organizativa lograremos aprovechar todo su valor predictivo, preventivo y anticipatorio en favor de la sostenibilidad de la sanidad y del bienestar del paciente”.
Una hoja de ruta en tres niveles para transformar el laboratorio
El informe concluye con una batería de recomendaciones articulada en torno a tres niveles de actuación. En el ámbito estratégico o de macrogestión, las medidas con mayor respaldo son la centralización o trabajo en red entre laboratorios de distintos hospitales (6,08), el impulso de la Compra Basada en Valor (6,06) y la inclusión de la Medicina de Laboratorio en los planes estratégicos de las organizaciones sanitarias (6,02).
En el nivel de gestión operativa, la prioridad es la formación en nuevas tecnologías dirigida a los profesionales (6,19), seguida de la formación en IA (5,94) y en Big Data y Business Intelligence (5,92), junto con la creación de nuevos roles profesionales (5,92) y el fomento del liderazgo transformacional (5,76).
En el ámbito de la implementación, las medidas más valoradas son la mayor interoperabilidad entre servicios y departamentos (6,26), la implementación de la innovación tecnológica (6,25), la incorporación de nuevas herramientas digitales (6,19) y la mayor interoperabilidad entre niveles asistenciales (6,18).
El informe subraya que estas recomendaciones constituyen una hoja de ruta ambiciosa pero realista para impulsar el cambio, reforzar la calidad y la seguridad del paciente y contribuir de manera decisiva a la sostenibilidad futura del Sistema Nacional de Salud. Desde SEDISA, su presidente anima a todas las organizaciones sanitarias, públicas y privadas, a hacer suyas estas medidas y convertirlas en acciones concretas.
Referencias:
- Alberto Ortiz, Jennifer S Lees, Roser Torra, Vianda S Stel, Anneke Kramer, Patrick B Mark, The updated global burden of chronic kidney disease: one death every 20 seconds, Nephrology Dialysis Transplantation, 2026;, gfag040, https://doi.org/10.1093/ndt/gfag040