- La Agrupación Territorial de Andalucía de SEDISA, en colaboración con Boehringer Ingelheim, pone en marcha la 11ª Jornada de Jefaturas de Servicio de Neumología y la primera edición de la Jornadas e Jefaturas de Servicio de Reumatología.
- Los retos crecientes de la Neumología y la Reumatología, marcados por el envejecimiento poblacional, la mayor complejidad clínica y la necesidad de actualizar carteras de servicios e integrar nuevas tecnologías para garantizar una asistencia sostenible y de calidad.
- La mejora en el proceso de atención a los pacientes con enfermedades pulmonares intersticiales (EPI), la gestión de los datos y la Inteligencia Artificial, clave para mejorar la toma de decisiones de los cargos intermedios de Neumología y Reumatología.
Antequera, 26 de noviembre de 2025.- “La colaboración entre las jefaturas de servicio es un pilar fundamental para avanzar hacia un Sistema Sanitario más cohesionado, innovador y capaz de responder con solvencia a los retos actuales. Desde la Sociedad Española de Directivos de la Salud apostamos firmemente por crear espacios donde los profesionales puedan compartir conocimiento, aprovechar el valor de los datos y reforzar una gestión basada en la evidencia, porque solo así podremos seguir mejorando la calidad asistencial que ofrecemos”, destaca José Manuel Pérez Gordo, Tesorero de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y Vicepresidente de la Agrupación Territorial de Andalucía de SEDISA durante la 11ª Jornada de Jefaturas de Servicio de Neumología y la primera edición de la Jornada de Jefaturas de Servicio de Reumatología. Estas jornadas, organizadas por la Agrupación Territorial de SEDISA en Andalucía, con la colaboración de Boehringer Ingelheim, han abordado los retos actuales de las jefaturas de Neumología y Reumatología en Andalucía, destacando el papel estratégico de los datos y la inteligencia Artificial en la mejora de la gestión y la atención sanitaria de los pacientes con EPI.
En palabras de Agustín Válido Morales, Jefe de Servicio de Neumología del Hospital Universitario Virgen Macarena, “los servicios de neumología enfrentan retos importantes e inminentes, que impactarán en el futuro próximo, derivados de factores claves. Estamos inmersos en un gran cambio tecnológico que cambiará la práctica de la neumología y la medicina general. Estamos obligados a implementar esta tecnología de manera segura para conseguir modelos eficientes y sostenibles”. Las carteras de servicios de neumología deben tener la capacidad para adaptarse a los nuevos modelos asistenciales y poder dar respuesta, entre otras cosas, al envejecimiento poblacional progresivo al que nos enfrentamos. “Los neumólogos se enfrentan de forma directa a los desafíos y patologías derivadas del deterioro de la calidad del aire como consecuencia de la contaminación y el cambio climático”. La neumología debe afrontar estos retos al mismo tiempo que adaptarse a la transformación digital. “Es fundamental actualizar y ampliar las carteras de servicios de neumología, incorporando nuevas formas de trabajo multidisciplinar con la ampliación de enfermería, atención primaria y fisioterapia especializada. Además, es clave intensificar la formación y sensibilización tanto de profesionales como de la población en prevención, detección precoz y manejo adecuado de enfermedades respiratorias”.
La transformación que atraviesa la Neumología refleja un escenario de cambio que también comparten otras especialidades médicas. En este contexto, la Reumatología se enfrenta igualmente a un aumento de la complejidad de sus pacientes, la necesidad de incorporar nuevas tecnologías diagnósticas y la obligación de adaptar sus procesos asistenciales para mantener la calidad y la eficiencia. Así, ambas especialidades comparten desafíos comunes: la presión asistencial derivada del envejecimiento, la demanda de actualización tecnológica y la responsabilidad de ofrecer respuestas ágiles ante patologías cada vez más prevalentes y de mayor impacto en la calidad de vida.
“Jornadas como la celebrada en Antequera ponen de manifiesto la importancia de reunir a los distintos profesionales implicados en el abordaje de las EPID para revisar prácticas, compartir necesidades y avanzar hacia un abordaje más consciente. Desde Boehringer Ingelheim respaldamos ese trabajo conjunto y lo reforzamos mediante iniciativas como la Norma QualyEPI, orientada a promover criterios comunes que faciliten una atención más estructurada y centrada en el paciente. Solo a través de la colaboración y sensibilización podemos avanzar hacia un diagnóstico más temprano y una mejor gestión de la enfermedad”, afirma Marta Casellas, Responsable de Market Access & Healthcare Solutions -Hospitales en Boehringer Ingelheim España.
La Reumatología trata un amplio conjunto de enfermedades articulares y musculoesqueléticas. Aunque es una especialidad clínica, ha incorporado técnicas como la ecografía y estudios específicos que mejoran el diagnóstico, agilizan procedimientos y reducen costes. Esto ha dado mayor autonomía a las unidades y una mejor atención a los pacientes. “Debemos hacer frente a un gran número de patologías, muchas de ellas de especial complejidad, que pueden comprometer de forma muy marcada a la funcionalidad y la calidad de vida de nuestros pacientes. No podemos ni debemos olvidar que varias de nuestras enfermedades se acompañan de un aumento de la mortalidad si no hacemos un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado”, subraya Enrique Raya Álvarez, Jefe de Servicio de Reumatología del Hospital Universitario San Cecilio. Por ello, señala, “la práctica profesional debe sustentarse sobre el profundo conocimiento de la especialidad, pero ha de incorporar el de las tecnologías que van emergiendo y debe adaptarse permanentemente a la evolución de las sensibilidades de la sociedad a la que sirve”. Y es que la Reumatología es una especialidad imprescindible que “debe configurarse definitivamente como fundamental en la patología médica del aparato locomotor. Una adecuada reingeniería de procesos gestionada por reumatólogos puede mejorar sustancialmente la eficiencia del sistema, reduciendo los costes y aumentando la calidad de la asistencia a los pacientes con enfermedades reumatológicas”.
Los datos y la Inteligencia Artificial, claves en la Reumatología y Neumología
“En una administración como un Servicio de Salud los datos son importantes ya que representan su pasado, su presente y, probablemente, su futuro a corto y medio plazo. Las decisiones basadas en datos son razonadas, con solvencia, coherentes y transparentes.
Es importante que cada nivel de decisión tenga los datos apropiados. Información en exceso, con demasiado detalle, muy desagregada, desordenada o sin periodicidad estable, no es la más apropiada para las distintas esferas de decisión de la Organización”, apunta Dolores Muñoyerro Muñiz, Subdirección Técnica de Gobierno del Dato Servicio Andaluz de Salud (SAS). La gestión de la información es fundamental y es “esencial que toda la información gire en torno a los pacientes y que dichos pacientes dispongan de un identificador unívoco”. En este marco, “la Historia Cíìnica Digital Única, compartida entre los ámbitos de la Atención Primaria, la Hospitalaria y las Urgencias se convierte en esencial ya que permite tener la información estructurada y lista para ofrecer cuadros de mando que recojan las diferentes necesidades para la gestión y la planificación en todos los niveles de la Organización es el reto básico por el que se debería empezar”. No se puede olvidar que los datos deben generar nuevo conocimiento, “generando nuevo conocimiento, de manera que se pueda obtener el máximo rendimiento a la información que los sanitarios registran diariamente. No solo la búsqueda de nuevas formas de tratar a las pacientes es fundamental sino también nuevas fórmulas de gestión u optimización de trayectorias de pacientes con morbilidad y condiciones de vida similares”.
La Inteligencia Artificial juega un papel crucial en la interpretación de dichos datos y así se muestra en el servicio de reumatología y neumolgía en el que está comenzando a ocupar un lugar importante. Para Francisco Miralles, Jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Xanit, “la función de la Inteligenicia Artificial es la de ampliar su capacidad de análisis, especialmente en áreas donde se manejan grandes volúmenes de datos o imágenes”, y es que se está utilizando para la predicción de exacerbaciones en EPOC, para el análisis automatizado de TAC torácicos, para mejorar la detección precoz y analizar la estratificación del riesgo.
La utilización de la IA supone un reto organizativo y humano, “los servicios de salud necesitan integrar la inteligencia artificial en el flujo asistencial real sin generar más carga de trabajo. Esto implica adaptar procesos, formar a los profesionales y garantizar que las herramientas aportan valor clínico medible”. Otro importante desafío es la calidad de los datos ya que “la IA solo funciona bien si se alimenta de información fiable, estructurada y representativa. En conjunto, el desafío consiste en pasar de pilotos aislados a una adopción real y segura, donde la tecnología mejore resultados y experiencia del paciente sin añadir complejidad al sistema”. Por ello, se debe “integrar la IA en los procesos asistenciales de forma ordenada y con objetivos clínicos claros, es fundamental invertir en la calidad y estandarización de los datos, porque sin una buena base la tecnología no funciona. Igual de importante es ofrecer formación práctica a los profesionales, para que comprendan el funcionamiento y las limitaciones de estos sistemas y los utilicen con seguridad”.