Conocer la arquitectura de la formación universitaria sanitaria, clave para contratar, planificar y liderar mejor en las organizaciones de la salud

Programa Microformación de la Fundación SEDISA

• Carlos Ramírez, catedrático y director del Departamento de Medicina de la Universidad Europea de Madrid, explica las diferencias entre títulos habilitantes, másteres oficiales y residencias formativas sanitarias, y cómo impactan en la contratación, la planificación de plantilla y la captación de talento nacional e internacional.

• La nueva sesión del programa Microformación de la Fundación SEDISA aborda la arquitectura de la formación universitaria para profesionales sanitarios, con especial atención a las implicaciones prácticas para la gestión de equipos y la toma de decisiones directivas.

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Madrid, 24 de junio de 2026. – La Fundación Española de Directivos de la Salud (Fundación SEDISA) ha publicado una nueva sesión de su programa de Microformación dedicada a la arquitectura de la formación universitaria para profesionales sanitarios y a su utilidad práctica para los Directivos y Directivas de la Salud. En esta ocasión, Carlos Ramírez, catedrático y director del Departamento de Medicina de la Universidad Europea de Madrid, aborda las claves del mapa formativo universitario, desde el grado hasta el doctorado, pasando por las residencias formativas sanitarias y los distintos tipos de máster, con el objetivo de que los gestores sanitarios puedan tomar decisiones mejor informadas en materia de contratación, planificación de plantilla y captación de talento. Según explica el experto, «dominar esta arquitectura formativa no es un lujo para un gestor sanitario; es una herramienta muy práctica de contratación, planificación y desarrollo de la plantilla. Entender esto es la base para contratar mejor, planificar mejor y liderar mejor tu proyecto sanitario».

El programa Microformación de la Fundación SEDISA tiene como objetivo proporcionar a los Directivos y Directivas de la Salud y profesionales sanitarios recursos formativos breves, claros y basados en la evidencia. Tal y como señala Joaquín Estévez Lucas, Presidente de la Fundación SEDISA, «la profesión directiva en salud exige conocer en profundidad el ecosistema en el que operamos, y eso incluye entender cómo se forman los profesionales que lideramos. No se puede planificar, contratar o desarrollar talento sin tener claro qué habilita a cada profesional para ejercer, qué especialidades requieren residencia y qué valor añaden las diferentes vías formativas. Iniciativas como esta microformación refuerzan esa base de conocimiento que todo directivo sanitario necesita para tomar mejores decisiones y liderar con mayor rigor».

Profesiones reguladas: título habilitante, máster y residencia, tres conceptos que el gestor debe distinguir

La sesión parte de una premisa fundamental: en España todas las profesiones sanitarias con nivel universitario son profesiones reguladas, lo que significa que solo se puede ejercer con el título oficial correspondiente. A partir de ahí, Ramírez distingue tres situaciones que un gestor debe tener siempre claras: el grado que habilita directamente —como Enfermería, Fisioterapia o Nutrición—, el que requiere además un máster habilitante —como Psicología, cuyo graduado no puede atender pacientes sin el Máster en Psicología General Sanitaria—, y el que solo permite ejercer como especialista tras superar una residencia. Este último caso es determinante para la planificación: «terminar el grado de Medicina solo te da el título de médico, no la capacidad de ejercer en el Sistema Nacional de Salud. Para trabajar como especialista, que es la inmensa mayoría de las plazas que se contratan, hace falta superar el examen MIR y completar la residencia. Sin ese MIR, un médico recién graduado no puede ocupar plazas estructurales como especialista en un hospital público», advierte Ramírez, subrayando que cada año el número de plazas MIR ofertadas determina la cantera real de especialistas disponibles.

Residencias, másteres y homologación: errores frecuentes en la revisión de candidaturas

La sesión dedica un bloque específico al sistema de residencias, que Ramírez define como la única vía oficial a la especialidad en las profesiones donde existe: el MIR para Medicina, el EIR para Enfermería, el FIR para Farmacia Hospitalaria y el PIR para Psicología Clínica no tienen equivalente por la vía del máster universitario. Un error frecuente al revisar candidaturas consiste en equiparar un máster propio —emitido por cada universidad sin reconocimiento oficial del Ministerio— con un máster oficial verificado por la ANECA. Igualmente, el experto alerta sobre otro error habitual en procesos de contratación de profesionales con titulación extranjera: confundir la equivalencia, que reconoce el nivel académico pero no habilita para ejercer, con la homologación, que sí lo hace. «homologar el grado de Medicina no homologa la especialidad: son dos trámites distintos», recuerda Ramírez, especialmente relevante ante la creciente incorporación de profesionales formados fuera de la Unión Europea.

Microcredenciales, formación continuada y doctorado: el mapa completo para la gestión de plantilla

Más allá de los títulos habilitantes, Ramírez repasa otras herramientas formativas de uso cotidiano en la gestión de plantillas. Las microcredenciales universitarias, impulsadas por el Consejo Europeo desde 2022 e implantadas en España desde 2023, permiten acreditar competencias concretas en formatos breves y transferibles entre universidades europeas. La formación continuada acreditada por la Comisión del SNS es la que suma en los baremos de bolsas de empleo y concursos de traslado, por lo que su valor para la plantilla es directo y medible. Finalmente, el doctorado es un recurso que el experto considera infrautilizado desde la gestión: «tener doctores en plantilla en los diferentes perfiles sanitarios atrae proyectos de investigación, abre la puerta a financiación competitiva y favorece el desarrollo de ensayos clínicos, lo que impulsa significativamente la sostenibilidad económica de muchos proyectos sanitarios», concluye Ramírez.