¿Tenemos (teníamos) el SNS mejor del mundo?

¿Tenemos (teníamos) el SNS mejor del mundo?

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¿Tenemos (teníamos) el SNS mejor del mundo?

José Antonio Moreno, Presidente de Gihsa

En Directivos

Tenemos (teníamos) el mejor SNS del mundo. ¿Por qué? ¿Qué define la eficiencia de los SNS? ¿Es la eficiencia el indicador adecuado para establecer qué SNS es el mejor?

Creo que establecimos que nuestro SNS es el mejor, porque con menos recursos conseguíamos mejores resultados.

Pero, en este momento, los datos que aporta la pandemia del COVID.19 nos coloca en la cola de Europa y del Mundo. ¿Qué ha pasado? Este cambio evidente en el ranking mundial me recuerda situaciones de triunfo y fracaso de empresas tales como Lufthansa, Dupont, Ford… Estaban en la cumbre de su sector y de pronto cayeron. ¿A que se debió? El diagnóstico, en los tres casos fue: la cumbre la lograron los líderes de la correspondiente industria. La caída se produjo por deficiente función directiva.

Con nuestro SNS en la gestión de la pandemia ha ocurrido algo parecido. Los políticos, tratando de conseguir que los españoles consiguieran satisfacer sus expectativas del derecho a la salud, lograron el mejor SNS del mundo. Pero en la cúspide, logrado el derecho a la salud, se requieren otras competencias. En este momento, como le ocurrió a la Ford y a otras empresas, se requiere que otros profesionales asuman la dirección.

La crisis del COVID-19 exige un Management eficiente, que no dominan los políticos, por lo que nuestro SNS se manifiesta muy deficiente. Se requieren profesionales con acreditada competencia en la toma de decisiones acertadas y oportunas; que asuman riesgos en situaciones de incertidumbre, con asesores expertos en las cuestiones que deben afrontarse (organización, programación, compras, gestión de personas, etc.).

Tenemos muy buenos políticos y excelentes directivos que conocen y dominan el Management. Pero los políticos quieren ser gestores y los directivos hacen demasiada política.

Dirigir es conseguir resultados, tomando decisiones acertadas y oportunas, asumiendo riesgos en situaciones de incertidumbre. Esto es muy difícil y requiere directivos competentes, con experiencia en dicha función.

La centralización de la toma de decisiones puede ser necesaria, pero requiere de asesores específicos para cada decisión, y nunca deben achacarse los errores de la misma, a los asesores. Estos son responsables de la calidad del informe asesor, pero la responsabilidad de la decisión es del directivo que la toma.

De cara al futuro, en mi opinión, es imprescindible un cambio disruptivo en nuestro SNS, que deberá afectar al paradigma de funcionamiento del mismo, cuyos ejes, desde el punto de vista directivo, deberían ser:

· Políticos centrados en planes y estrategias de salud de la población. Que asuman la responsabilidad de la cartera de servicios, listas de espera y financiación.

· Directivos orientados al logro de resultados, tomando decisiones acertadas y oportunas, asumiendo riesgos en situaciones de incertidumbre.

· Autonomía en el funcionamiento institucional.

· Evaluación de resultados logrados ligado a incentivos.