Reordenar recursos sociales y sanitarios y los Comités de Ética Asistencial

Reordenar recursos sociales y sanitarios y los Comités de Ética Asistencial

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Reordenar recursos sociales y sanitarios y los Comités de Ética Asistencial

Salomé Martín García. Presidenta CEAS Eulen S. Sociosanitarios Directora Técnica Eulen S. Sociosanitarios

En Directivos

Reflexionando desde el Comité de Ética que tengo el honor de presidir, analizaba la situación actual de la sociedad, las no tan futuras necesidades tanto de las personas frágiles como de los profesionales de la sanidad y de servicios sociales, de los familiares y del entorno.

Nos hace más humanos cuidar de nuestros miembros más débiles. Estamos en un país con muchas personas mayores y con tendencia a un aumento de la longevidad. Sin embargo, la sanidad lo aborda sin tener en cuenta la globalidad sociosanitaria que se requiere en muchos casos.

Es imprescindible reordenar los recursos sociales y sanitarios existentes. Organizarlos de manera que los cuidados a nuestros mayores, a las personas con enfermedad mental grave, a las personas que padecen discapacidad intelectual, sean parte de los pilares de la sociedad.

Todos los que no necesitan un hospital o una consulta médica en un momento puntual, sino un apoyo constante y cuidados complejos para toda la vida o para gran parte de ella, presentan unas necesidades diferentes a las contempladas hasta el momento actual.

No voy a comentar el espacio sociosanitario ni la coordinación sociosanitaria, temas manidos y de sobra conocidos, sencillos pero no fáciles, que esperan acuerdos, consenso y desarrollo.

Quiero ir un paso más allá y plantear necesidades emergentes relacionadas con la calidad de cuidados a enfermos crónicos, a personas con necesidades de cuidados complejas.

Seguramente son muchas, pero me voy a centrar en reflexionar acerca de dos de ellas que me parecen importantes. Por un lado, es prioritario consensuar los derechos y deberes de las personas que precisan una atención sociosanitaria. ¿Tiene menos derechos una persona por ser dependiente, por tener necesidades complejas que abarcan todos los aspectos de la persona y no solo la salud o la vivienda?

Tenemos La Ley de Autonomía del Paciente y las Leyes de Servicios Sociales, en el caso de estas últimas diferentes según cada comunidad autónoma. Es momento de proponer los derechos y deberes de las personas que están a caballo entre ambos sistemas, que precisan de los dos.

Desde aquí prevengo a los directivos de sanidad y a los de servicios sociales, sobre un futuro cercano que ya está aquí y sobre las necesidades de apoyos y regulación que precisa este colectivo.

El segundo punto a reflexionar son los Comités de Ética Asistencial con un cometido más amplio que los actuales. En este momento, existen Comités de Ética en Hospitales y Comités de Ética en Servicios Sociales, en algunas comunidades autónomas, y Comités de Ética de Investigación, pero no cubren la globalidad de la problemática de estos colectivos.

Nos encontramos ante la realidad de nuestro CEAS y surgen casos que pertenecen al ámbito sanitario, como uso de sondajes, esfuerzo terapéutico, rechazo al tratamiento, etc. y otros con carácter más social, como contenciones terapéuticas, violencia de género, sexualidad, etc.

http://newsletter.eulen.com/DISCAPACIDAD%20Y%20SEXUALIDAD%202016.pdf

http://newsletter.eulen.com/CONTENCIONES%20TERAPEUTICAS_Comit%C3%A9%20de%20%C3%89tica%20de%20EULEN%20Sociosanitarios.pdf

No existe una norma que regule la formación y acreditación de los Comités de Ética Sociosanitarios a pesar de que algunos llevan funcionando largo tiempo, como ocurre en empresas de servicios sociosanitarios o en instituciones religiosas que ha detectado su necesidad y han puesto medios para actuar.

Tras más de veinticinco años de existencia de los Comités de Ética, es quizá importante replantear las nuevas atribuciones, los nuevos casos que se presentan para deliberar, las nuevas reflexiones en torno a la sociedad actual.

Corresponde a los directivos de ambos sistemas y a los responsables políticos desarrollar los recursos y las herramientas que faciliten la atención a las personas que precisan de apoyos en varios o en todos los aspectos del ser: afectivo, higiénico, sanitario, relacional, emocional, funcional, etc. Y por ello, faciliten y potencien la creación y funcionamiento de los Comités de Ética Asistencial en el ámbito sociosanitario.