El próximo sábado, 12 de septiembre, se celebra el Día Internacional de Acción contra la Migraña, que tiene como objetivo sensibilizar a la población sobre ésta
- El Observatorio SEDISA de Percepción y Análisis en Gestión Sanitaria publica el Sondeo de Percepción sobre la Atención de la Migraña en España, elaborado con la participación de 88 profesionales sanitarios, mayoritariamente Directivos de la Salud, y con la colaboración de Lundbeck.
- El informe revela un déficit crítico de recursos especializados: el 66% de los centros no dispone de unidades de migraña ni de protocolos diferenciados para embarazadas o niños, y solo un 25% cuenta con enfermería especializada en migraña en neurología.
- Las principales barreras identificadas son el tiempo de espera entre consultas (5,58/7), la infravaloración social de la migraña como enfermedad neurológica relevante (5,49/7) y el infradiagnóstico (5,36/7).
- El sondeo propone una hoja de ruta con diez medidas prioritarias, encabezadas por la implantación de un Plan Específico para la Migraña (6,02/7), la historia clínica compartida entre niveles asistenciales (5,95/7) y la mejora del diagnóstico precoz en Atención Primaria (5,95/7).
Madrid, 8 de septiembre de 2026.– La migraña es una de las enfermedades neurológicas de mayor prevalencia en España, con un impacto directo en la calidad de vida de millones de personas y en la productividad del sistema sanitario en su conjunto. Sin embargo, continúa siendo infradiagnosticada, subestimada y abordada con profundas desigualdades entre niveles asistenciales y territorios. Así lo evidencia el Sondeo de Percepción sobre la Atención de la Migraña en España, elaborado por el Observatorio SEDISA de Percepción y Análisis en Gestión Sanitaria con la colaboración de Lundbeck, el asesoramiento de un Comité Asesor multidisciplinar y la participación de 88 profesionales del Sistema Sanitario español —en su mayoría Directivos de la Salud del sector público— entre enero y octubre de 2025.
El presidente de SEDISA, José Soto Bonel, subraya que «la migraña es mucho más que un dolor de cabeza. Los resultados de este sondeo son elocuentes: falta de protocolos específicos, escasez de recursos especializados, débil coordinación entre niveles asistenciales, tiempos de espera excesivos y una alarmante ausencia de planes específicos autonómicos. Este informe debe ser un punto de partida para pasar del análisis a la acción».
Déficit crítico de recursos especializados
El análisis del estado actual de implantación de medidas clave arroja un panorama preocupante. El 79% de los centros no dispone de zonas específicas en urgencias para pacientes con migraña, y el 66% carece tanto de unidades de migraña como de protocolos diferenciados para embarazadas o niños. Solo un 25% de los servicios de neurología cuenta con enfermería especializada en migraña. Por su parte, un 45% de los participantes afirma que su comunidad autónoma no dispone de Plan Específico para la Migraña, mientras que otro 38% directamente lo desconoce.
El neurólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Jesús Porta Etessam, miembro del Comité Asesor del sondeo, subraya que «estos datos confirman lo que los neurólogos llevamos años viendo en consulta: la migraña sigue sin recibir la atención estructural que merece. El infradiagnóstico, la falta de unidades especializadas y los tiempos de espera inaceptables no son anécdotas; son el reflejo de un sistema que todavía no ha incorporado esta enfermedad como prioridad clínica y organizativa».
El sondeo identifica tres grandes bloques de barreras para la mejora asistencial. En el plano organizativo y de coordinación, destacan la falta de comunicación entre Atención Primaria y Especializada (valoración: 5,31/7), la ausencia de manejo compartido (5,16/7) y la fragmentación de la historia clínica (4,16/7). En cuanto a recursos humanos y estructurales, el tiempo de espera entre consultas emerge como la barrera más crítica (5,58/7), seguida por la escasez de profesionales especializados y las restricciones presupuestarias. En el ámbito de la percepción social, la infravaloración de la migraña como enfermedad neurológica relevante (5,49/7) y su estigmatización por razones de género (4,41/7) siguen condicionando negativamente el diagnóstico y el abordaje.
La presidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE), Isabel Colomina, pone el acento en la perspectiva del paciente: «las personas con migraña han soportado durante demasiado tiempo el peso del estigma y del desconocimiento. Que un 79% de los centros carezca de zonas específicas en urgencias no es solo un dato: es la experiencia cotidiana de quienes, en plena crisis, se ven obligados a esperar en entornos de luz y ruido intolerables. Necesitamos un cambio que ponga al paciente en el centro, de verdad».
Una hoja de ruta para la transformación asistencial
El informe, avalado por el consenso del Comité Asesor, identifica diez medidas prioritarias que constituyen una hoja de ruta para avanzar hacia un modelo asistencial más equitativo, eficiente y centrado en el paciente. La más valorada por los participantes es la implantación de un Plan Específico para la Migraña (media: 6,02/7), entendido como una estrategia estructurada, transversal y coordinada que incluya protocolos, recursos, indicadores de calidad y coordinación entre niveles. A continuación, se sitúan, con idéntica puntuación (5,95/7), la historia clínica compartida entre Atención Primaria y Especializada y la mejora del diagnóstico precoz, especialmente en Atención Primaria.
Patricia Pazos, subdirectora xeral de Atención Primaria de la Consellería de Sanidade de Galicia, insiste en que el diseño de los circuitos asistenciales ha estado históricamente mal orientado: «normalmente cuando pensamos en cómo diseñar un circuito asistencial pensamos desde el medio hospitalario hacia abajo, y la Atención Primaria siempre queda para el final. Si la AP es la puerta de entrada de la mayor parte de los procesos clínicos, el circuito debe diseñarse desde este nivel asistencial hacia arriba. Hablamos constantemente de la AP vertebradora del sistema; debemos ser congruentes con ello. La creación de protocolos de derivación consensuados entre ambos niveles y el establecimiento de canales de comunicación predeterminados son la clave del éxito».
Completan la hoja de ruta el plan de detección en niños (5,86/7), la interconsulta entre niveles (5,81/7), los protocolos específicos de urgencias y la comunicación interactiva con pacientes en crisis (ambos con 5,80/7), las campañas de educación y sensibilización (5,78/7), el plan de detección en embarazadas (5,74/7) y la participación de los pacientes en la definición de su ruta asistencial (5,68/7).
Desde la perspectiva de la gestión hospitalaria, José Luis Poveda, gerente del Hospital La Fe de Valencia, apunta que «los directivos sanitarios tenemos la llave para transformar la realidad asistencial de la migraña. Implantar un Plan Específico, crear circuitos de derivación ágiles y dotar de recursos a las unidades de neurología no son utopías: son decisiones de gestión que dependen de voluntad institucional y de liderazgo. Este informe nos da los argumentos y la hoja de ruta para actuar».
Soto Bonel concluye que «la implantación progresiva de estas medidas permitirá mejorar la calidad de vida de las personas con migraña, optimizar los recursos disponibles y avanzar hacia una sanidad más justa, moderna y centrada en el paciente. El Directivo de la Salud tiene una responsabilidad crucial: liderar el cambio organizativo necesario para que estas medidas se implanten de manera efectiva».
Desde SEDISA se reafirma el compromiso con una Gestión Sanitaria profesionalizada y de excelencia que, también en el ámbito de la migraña, impulse soluciones innovadoras, sostenibles y centradas en las personas.