La gestión sanitaria integrada, la transformación digital y la sostenibilidad presupuestaria centran el debate de los directivos de la sanidad gallega

La I Jornada de Equipos Directivos de Áreas Sanitarias de Galicia reúne a los principales responsables de gestión del Sistema Sanitario gallego

  • Los Directivos y Directivas de la Salud de Galicia apuestan por modelos organizativos más integrados, con mayor autonomía directiva y decisiones basadas en datos como palancas para transformar el Sistema.
  • La jornada pone en valor el papel de la dirección asistencial, la gestión económica y el liderazgo enfermero como ejes complementarios de un Sistema Sanitario más coordinado y sostenible.

Santiago de Compostela, 22 de mayo de 2026.- La I Jornada de Equipos Directivos de Áreas Sanitarias de Galicia, organizada por la Agrupación Territorial Galicia de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), con la colaboración de Boehringer Ingelheim, GSK y Sobi, ha reunido a los principales responsables de la Gestión Sanitaria de las Áreas Sanitarias gallegas para abordar los retos del día a día, el papel de cada figura directiva en el modelo y los desafíos de futuro. Los Directivos y Directivas de la Salud han coincidido en la necesidad de avanzar hacia estructuras más flexibles e integradas, basadas en datos y capaces de dar respuesta a la complejidad creciente de la atención sanitaria en Galicia.

José Flores Arias, Gerente del Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés y Presidente de la Agrupación Territorial de SEDISA en Galicia, ha destacado el objetivo de generar un espacio común de reflexión y diálogo entre los equipos que lideran la Gestión Sanitaria en el territorio, así como “la importancia de fortalecer los equipos directivos como motor de transformación del Sistema Sanitario en Galicia”. Asimismo, hace hincapié en los mensajes compartidos por los Directivos y Directivas participantes, subrayando que “Galicia cuenta con un Sistema Sanitario con grandes capacidades, profesionales extraordinarios en todos los niveles y que está trabajando para impulsar una mayor integración, una mayor autonomía directiva y una toma de decisiones basada en datos. La coordinación asistencial, la sostenibilidad presupuestaria y el liderazgo enfermero no son debates separados; son tres caras del mismo reto”.

Por su parte, Yolanda Sanduende Otero, Directora Asistencial del Área Sanitaria de Pontevedra e O Salnés, ha situado la figura del director asistencial en el centro de la transformación del Sistema. En su intervención, ha subrayado el papel de este rol como nexo entre la planificación institucional y la atención al ciudadano: “La Dirección Asistencial está desempeñando un papel clave como elemento de integración y coordinación para la transformación del Sistema Sanitario, conectando la estrategia institucional con la realidad asistencial. Decisiones organizativas como la creación de circuitos específicos para pacientes crónicos complejos o pacientes institucionalizados, reforzando la coordinación entre niveles asistenciales, por ejemplo, o la incorporación de innovación y tecnología orientada a mejorar resultados en salud y experiencia del paciente, permiten ofrecer una atención más continua, personalizada y eficiente. Ahí es donde la gestión sanitaria deja de ser algo abstracto y se traduce en mejoras reales y tangibles en la vida de las personas”.

Sobre el equilibrio entre la inmediatez ejecutiva y la visión de Sistema, uno de los grandes dilemas de la Gestión Sanitaria actual, en palabras de Sanduende, “ese equilibrio es probablemente uno de los grandes retos de la Gestión Sanitaria actual: responder con rapidez sin perder visión de sistema. Hoy un director asistencial necesita capacidad de decisión, liderazgo de equipos, visión transversal, gestión basada en datos y habilidades para integrar personas, innovación y organización desde la credibilidad, la coherencia y la confianza”.

En cuanto a los cambios estructurales que Galicia debe abordar con urgencia, la Directora ha apuntado a la necesidad de evolucionar hacia modelos organizativos más integrados: “Más que un único cambio, el gran reto es evolucionar hacia modelos organizativos más integrados, flexibles y centrados en valor. Galicia tiene una posición privilegiada gracias al modelo de áreas sanitarias que permite abordar procesos completos y no estructuras aisladas, pero debemos seguir avanzando en coordinación asistencial, transformación digital útil, gestión del talento y toma de decisiones basada en datos para responder mejor a las necesidades de la población y a la complejidad creciente del Sistema”.

Sostenibilidad económica sin comprometer la atención: el reto del gestor presupuestario

En relación a la sostenibilidad, Vicente García Fernández, Director de Recursos Económicos del Área Sanitaria de Pontevedra e O Salnés, ha abordado el papel del directivo económico en un entorno de presión asistencial creciente y márgenes financieros cada vez más ajustados. García ha rechazado el enfoque de la mera contención del gasto como modelo de gestión: “El equilibrio está en gestionar con criterios de eficiencia y priorización, no únicamente de contención. Nuestro objetivo es garantizar la sostenibilidad económica sin comprometer la capacidad asistencial ni la calidad de la atención que reciben los pacientes”.

Sobre las herramientas que están demostrando mayor eficacia en la gestión económica sanitaria, el Director ha destacado el papel de los datos y la coordinación entre áreas: “La planificación basada en datos, la evaluación continua de resultados y una mayor coordinación entre áreas asistenciales y de gestión están siendo claves para optimizar recursos y tomar decisiones más ágiles y eficientes. Y disponer de herramientas informáticas y de sistemas de información que generan datos en tiempo real para la toma de decisiones ágiles”. Asimismo, García ha puesto el foco en los retos estructurales que, a su juicio, no pueden seguir aplazándose: “El principal reto es responder al envejecimiento de la población, al incremento de la cronicidad y el incremento exponencial del gasto farmacéutico con un modelo sostenible. Para ello, es necesario avanzar en transformación digital, reorganización asistencial y políticas de centralización de catálogos, sobre todo de medicamentos”.

De la gestión del gasto al valor en salud: el nuevo modelo de la farmacia gallega

La jornada ha contado también con la intervención de Lucía Cid Conde, Subdirectora de Prestación Farmacéutica del Área Sanitaria de Ourense, Verín e Valdeorras, quien ha descrito el cambio de paradigma que atraviesa la Farmacia en Galicia: “La Farmacia está evolucionando desde un modelo centrado fundamentalmente en el control del gasto hacia un modelo orientado a valor en salud. Esto implica trabajar no solo sobre sostenibilidad económica, sino también sobre resultados clínicos, continuidad asistencial y equidad entre Áreas Sanitarias. La gran oportunidad es avanzar hacia una gestión más integrada y basada en datos, capaz de combinar innovación terapéutica, eficiencia y acceso homogéneo a los tratamientos en todo el Sistema Sanitario gallego”.

Sobre la tensión entre rigor presupuestario e incorporación de innovaciones terapéuticas, Cid Conde ha rechazado que ambos objetivos sean incompatibles: “La clave está en entender que sostenibilidad e innovación no son objetivos opuestos. La sostenibilidad hoy consiste precisamente en ser capaces de incorporar innovación de alto valor clínico manteniendo la cohesión y la viabilidad del sistema. Para ello es fundamental trabajar con evaluación farmacoterapéutica rigurosa, priorización basada en evidencia, utilización eficiente de los recursos y herramientas de gobernanza clínica y económica compartida”.

Por otra parte, plantea la necesidad de evolucionar los indicadores con los que se mide el éxito de la gestión farmacéutica: “Cada vez es más importante complementar los indicadores económicos clásicos con indicadores clínicos y poblacionales. Hablamos de adecuación terapéutica, seguridad del paciente, continuidad farmacoterapéutica, reducción de variabilidad entre áreas, revisión de pacientes polimedicados o impacto sobre resultados en salud. En realidad, el gran cambio consiste en pasar de medir únicamente cuánto se gasta a evaluar qué resultados en salud y qué valor estamos generando para los pacientes y el Sistema Sanitario”.

Modelo de gestión enfermera

Durante el encuentro se ha puesto de manifiesto también la necesidad de contar con un mayor reconocimiento del liderazgo enfermero en los espacios de decisión estratégica. María Jesús Pérez Taboada, Directora de Enfermería del Área Sanitaria de Lugo, identifica tres elementos que hacen del colectivo enfermero un activo directivo especialmente valioso en el modelo actual: “El primero es la visión transversal del recorrido del paciente. La enfermería está presente en prácticamente todos los puntos del proceso asistencial: promoción, prevención, consulta, hospitalización, urgencias, domicilio, cronicidad, cuidados paliativos, educación sanitaria y acompañamiento familiar. Esa presencia permite identificar fallos de continuidad que otros enfoques más episódicos pueden no ver. El segundo es la capacidad de cohesionar equipos multiprofesionales. Los nuevos modelos no funcionan solo con protocolos. Funcionan cuando los profesionales entienden el propósito común, conocen sus roles, confían entre sí y comparten objetivos: traducir la estrategia a lenguaje operativo. El tercero es la capacidad de ejecución. Conectar la planificación con la realidad de los centros y los equipos. Conocer las cargas de trabajo, las resistencias, los circuitos informales y las condiciones necesarias para que un cambio sea viable”.

En relación a las barreras del desarrollo directivo enfermero en las áreas sanitarias gallegas, Pérez Taboada explica que “el liderazgo enfermero y su potencial está presente, pero bien es cierto que el entorno organizativo no siempre permite desplegarlo en toda su capacidad. Esto se debe, principalmente, a que el desarrollo de la enfermería en puestos directivos estratégicos todavía ha sido insuficiente. Durante años, la enfermería ha asumido una enorme responsabilidad operativa, pero no siempre ha tenido el mismo acceso a espacios de decisión, planificación estratégica, gestión presupuestaria, diseño organizativo o evaluación de políticas asistenciales. Esto ha generado una paradoja: se espera que la gestión enfermera sostenga buena parte del funcionamiento diario del sistema sanitario, pero no siempre se le otorga la autonomía, la autoridad ni los instrumentos necesarios para transformar ese sistema”.

Sobre la construcción de equipos directivos cohesionados en entornos multiprofesionales, Pérez Taboada apunta a la necesidad de una lógica común de trabajo: “En un Sistema con múltiples profesionales altamente capacitados, es necesario convertir la diversidad del sistema en continuidad asistencial con capacidad resolutiva y en la búsqueda de resultados en salud. Esto hace necesario construir una lógica común de trabajo, que permita aunar esfuerzos y unir a los profesionales en un objetivo común, tomando decisiones compartidas, que permita gestionar recorridos asistenciales: coordinación estructurada, evaluable y orientada a resultados”.