Presidente de la Agrupación Territorial de SEDISA en Cataluña y de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria
D.E.P.
“Ramón Cunillera vivirá en el recuerdo de todos los que formamos parte de esta familia y en el legado de una carrera dedicada en cuerpo y alma a hacer de nuestra sanidad un sistema más justo, más eficiente y más humano”, coinciden los presidentes de SEDISA y Fundación SEDISA
Madrid, 6 de mayo de 2026.- La Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y la Fundación Española de Directivos de la Salud (Fundación SEDISA) comunican con profundo dolor y pesar el fallecimiento, en la madrugada de hoy, de Ramón Cunillera, Presidente de la Agrupación Territorial de SEDISA en Cataluña y de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria. Ramón Cunillera ha sido un referente indiscutible de la Gestión Sanitaria en España, un profesional comprometido con la excelencia, y un ser humano generoso y apasionado que ha dejado una huella imborrable en cuantos tuvieron la fortuna de trabajar junto a él. Su pérdida representa una pérdida enorme para el conjunto del sector sanitario y, muy especialmente, para toda la familia SEDISA y Fundación SEDISA.
Cunillera dedicó su vida profesional a la mejora continua de los sistemas de salud, convencido de que una gestión sanitaria rigurosa, innovadora y centrada en el paciente es el pilar sobre el que se construye una sanidad pública de calidad. Su capacidad de liderazgo, su visión estratégica y su vocación de servicio le convirtieron en una figura reconocida y respetada tanto en Cataluña como en el resto del país.
José Soto Bonel, Presidente de SEDISA, ha querido trasladar personalmente el pésame de toda la organización a la familia, amigos y colaboradores: “Hoy SEDISA pierde a uno de sus grandes. Ramón Cunillera no era solo el presidente de nuestra Agrupación Territorial en Cataluña; era el alma de una manera de entender la gestión sanitaria: rigurosa, humana y siempre orientada a la mejora. Su liderazgo fue determinante para consolidar SEDISA en Cataluña y para que nuestra voz llegara con fuerza a uno de los ecosistemas sanitarios más complejos y avanzados de nuestro país. Nos deja un legado que nos obliga a seguir trabajando con la misma altura de miras que él nos mostró. Trasladamos todo nuestro afecto y apoyo a su familia en este momento tan duro”. Soto Bonel ha subrayado también la capacidad de Cunillera para tender puentes entre la gestión y la política sanitaria, así como su talento para aglutinar voluntades en torno a proyectos compartidos: “Sabía escuchar, sabía sumar y sabía liderar sin necesidad de imponer. Eso es una virtud que escasea y que él poseía en grado excepcional”.
Por su parte, Joaquín Estévez Lucas, Presidente de la Fundación SEDISA, destaca que “Ramón Cunillera era mucho más que un gestor sanitario de excepción; era un apasionado de la salud en el sentido más amplio de la palabra. Siempre tuvo claro que la Gestión Sanitaria de calidad es inseparable del compromiso ético y social, y así lo demostró a lo largo de toda su carrera. Compartió su experiencia, impulsó proyectos y abrió debates que enriquecieron a toda nuestra comunidad”. Estévez Lucas hace hincapié igualmente el papel de Cunillera como embajador de la excelencia en la Gestión Sanitaria: “Fue un firme creyente en la formación continua de los Directivos y Directivas de la Salud y en la necesidad de que la Gestión Sanitaria se apoye siempre en la evidencia y en resultados. Nos ha enseñado que gestionar bien es, en el fondo, cuidar mejor a las personas”.
Trayectoria profesional y compromiso con la Gestión Sanitaria
Ramón Cunillera desarrolló una extensa y brillante carrera al frente de diversas instituciones sanitarias de Cataluña, consolidándose como uno de los directivos más influyentes y reconocidos del sector. Su trayectoria estuvo marcada por la búsqueda permanente de la innovación en los modelos de organización y gestión, siempre con el objetivo de mejorar la atención al paciente y garantizar la sostenibilidad del Sistema Sanitario.
A lo largo de su vida profesional, Cunillera defendió con convicción la necesidad de profesionalizar la función directiva en el ámbito sanitario, impulsando iniciativas de formación y de transferencia del conocimiento que han beneficiado a generaciones de gestores. Su capacidad para analizar la complejidad del sistema sanitario catalán y para proponer soluciones prácticas y efectivas le valió el reconocimiento de sus pares a nivel nacional.
Como Presidente de la Agrupación Territorial de SEDISA en Cataluña, Cunillera trabajó de manera incansable para reforzar los vínculos entre los Directivos y Directivas de la Salud de la comunidad y para hacer de SEDISA un espacio de intercambio, aprendizaje y representación profesional de primer nivel. Bajo su impulso, la Agrupación ganó en visibilidad, en actividad y en capacidad de interlocución con las instituciones sanitarias catalanas. Asimismo, al frente de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria, desplegó una labor igualmente intensa, poniendo en valor la Gestión Sanitaria como disciplina y promoviendo el debate técnico y científico entre los profesionales del sector. Su presidencia estuvo marcada por un estilo abierto, participativo y orientado a la construcción de consensos.
Ramón Cunillera fue, sobre todo, un profesional íntegro y un compañero leal. Su trato cercano, su disposición permanente a colaborar y su generosidad intelectual le granjearon la amistad y el respeto de todos cuantos le conocieron. Fue un defensor apasionado de los valores que deben guiar la gestión pública de la salud: la transparencia, la eficiencia, la equidad y la orientación permanente a los resultados de salud.
SEDISA y Fundación SEDISA trasladan a su familia, amigos y a todos los profesionales que tuvieron el privilegio de trabajar con él, su más sentido pésame. “Ramón Cunillera vivirá en el recuerdo de todos los que formamos parte de esta familia y en el legado de una carrera dedicada en cuerpo y alma a hacer de nuestra sanidad un sistema más justo, más eficiente y más humano”, coinciden los presidentes de SEDISA y Fundación SEDISA.