Las XIV Jornadas Nacionales se acercan y queremos que conozcas mejor a las personas que las hacen posibles. Con este motivo, comenzamos este nuevo bloque de entrevistas a los miembros del Comité organizador, que nos han compartido sus reflexiones y respuestas a algunas preguntas sobre el evento.
La cuarta es a Antonio García Blanco, Coordinador de Servicios Generales y Suministros del SESCAM.
👉 En los próximos días iremos publicando el resto. ¡No te los pierdas!
Sobre ESTRATEGIA
- ¿Cuáles son los principales retos estratégicos que identifica en el sistema sanitario español en los próximos 5–10 años?
Desde una perspectiva de Salud Global, el principal reto es que nuestro sistema sanitario sigue pensando en clave local cuando los determinantes de la salud son cada vez más globales. El envejecimiento, las pandemias, el impacto del cambio climático, la movilidad poblacional o la escasez de profesionales no entienden de fronteras administrativas.
En los próximos años, el sistema sanitario español deberá afrontar una triple transición: demográfica, epidemiológica y profesional, ya que no podemos hacerlo con un modelo organizativo que fue diseñado para una realidad completamente distinta. El reto estratégico no es solo garantizar la sostenibilidad financiera, sino asegurar la resiliencia del sistema y su capacidad de adaptación a entornos inciertos.
Aquí SEDISA y nuestros Servicios de Salud, juegan un papel clave: formar directivos capaces de anticipar escenarios, aprender de experiencias internacionales y liderar sistemas más flexibles, integrados y orientados a resultados en salud. Así está actuando nuestro Servicio de Salud de Castilla La Mancha, para cubrir este propósito
- ¿Qué decisiones estratégicas deberían priorizar los Directivos de la Salud hoy mismo?
La primera decisión es cambiar el enfoque: pasar de gestionar estructuras a gestionar salud poblacional. Eso implica incorporar una visión de largo plazo y asumir que la prevención, la integración asistencial y la equidad son decisiones estratégicas, no solo asistenciales.
La segunda es apostar decididamente por el talento. No habrá transformación sin profesionales implicados, con autonomía y capacidad real de decisión. Y eso exige revisar modelos de liderazgo y gobernanza.
Y la tercera es invertir en capacidad directiva. Defendemos que el liderazgo sanitario no puede ser algo improvisado. Necesitamos directivos formados, con visión global, capaces de traducir la estrategia en impacto real.
Sobre INNOVACIÓN
- ¿Qué tipo de innovaciones en gestión están demostrando un mayor impacto en aportación de valor?
Las innovaciones más transformadoras no son necesariamente las más visibles. Son aquellas que cambian la forma en la que se toman decisiones. La gestión basada en valor en salud, la integración entre niveles asistenciales o los nuevos modelos de rol profesional están demostrando un impacto claro en resultados y eficiencia.
Desde la Salud Global aprendemos que los sistemas que mejor funcionan no son los que tienen más tecnología, sino los que mejor alinean incentivos, profesionales y objetivos. Impulsamos precisamente ese tipo de innovación: la que mejora resultados en salud y experiencia del paciente, no solo indicadores de actividad.
- ¿Qué barreras encuentra para implementar innovación real en las organizaciones sanitarias?
La principal barrera es cultural. Existe una gran capacidad técnica en el sistema, pero cuesta aceptar el cambio cuando este cuestiona formas tradicionales de trabajar o de ejercer el liderazgo.
Además, encontramos estructuras rígidas, incentivos mal alineados y una excesiva penalización del error. Desde una mirada global, vemos que los sistemas más innovadores son aquellos que permiten experimentar, aprender y escalar lo que funciona. Ahí los directivos sanitarios tienen un papel clave como facilitadores del cambio.
- ¿Cómo se puede fomentar una cultura innovadora en los equipos clínicos y gestores?
En primer lugar, cabe mencionar, que la cultura innovadora no se decreta, se construye. Se fomenta dando tiempo, reconociendo el esfuerzo y alineando la innovación con el desarrollo profesional.
También incorporando al paciente como agente activo y aprendiendo de experiencias internacionales. Desde SEDISA creemos en la creación de comunidades de práctica donde gestores y clínicos compartan conocimiento, errores y soluciones. Esa es una de las grandes aportaciones de las Jornadas Nacionales.
Sobre TECNOLOGÍA
- ¿Qué tecnologías considera más determinantes para transformar el sistema sanitario (IA, analítica avanzada, telemedicina, automatización…)?
Las tecnologías más determinantes son aquellas que ayudan a anticipar y a decidir mejor. La inteligencia artificial, la analítica avanzada o la automatización permiten identificar riesgos, priorizar recursos y liberar tiempo profesional.
Desde una perspectiva de Salud Global, la clave no es la tecnología en sí, sino su capacidad para reducir inequidades y mejorar el acceso. SEDISA defiende una digitalización estratégica, alineada con los objetivos del sistema y con impacto medible en salud.
- ¿Cómo ve el equilibrio entre digitalización y humanización de la asistencia
Es una cuestión fundamental y crítica, de tremenda actualidad y vigencia en estos momentos. Digitalización y humanización, no son conceptos opuestos, ni deben serlos. Deben ser complementarios.
La digitalización bien diseñada es una gran aliada de la humanización, porque permite que los profesionales dediquen más tiempo a lo que realmente aporta valor: escuchar, acompañar y decidir junto al paciente.
El riesgo no está en la tecnología, sino en usarla sin estrategia. Por eso es tan importante el liderazgo directivo. Debe trabajarse y centrarse el esfuerzo en trabajar para que la transformación digital esté siempre al servicio de las personas y de la salud, no al revés.
