Responsabilidad Social Corporativa y Objetivos de Desarrollo Sostenible
En directivos
Ana Rodríguez Cala (@AnaRodriguezC11). Directora de Estrategia y RSC de l’ Institut Català d’ Oncologia, Vocal de la Junta Directiva de SEDISA y Coordinadora del Comité de RSC y Ética
La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ha adquirido una gran importancia en los últimos años, como consecuencia de la globalización de los mercados y de las exigencias y demandas de una mayor transparencia y compromiso con la sociedad. Ha sido definida desde diversos ámbitos de forma diferente. A pesar de esta diversidad conceptual, en casi todos los enfoques encontramos tres pilares comunes: prácticas sostenibles, ir más allá de la Ley, es decir, sobrepasar los estándares mínimos de comportamientos establecidos en la normativa, y el aspecto ético, es decir, “hacer lo correcto”.
La Unión Europea ha tenido un papel importante y decisivo en el concepto de RSC. La Comisión de las Comunidades Europeas (2001) en el Libro Verde titulado Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas, parte también de estas premisas y define la RSC “como la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y ambientales en sus operaciones empresariales y en sus relaciones con sus interlocutores”. Esta descripción recoge los puntos clave de la RSC, la voluntariedad y la iniciativa empresarial[1].
Actualmente, las empresas trabajan en un entorno en el que ser responsable es un requisito para competir, lo que convierte la RSC en un elemento estratégico (Garrigues-Walker y Trullengue-San Juan. 2008). Su implementación persigue obtener un triple resultado -social, económico y ambiental (Adams y Zutshi, 2004)-, mediante el desarrollo de políticas y sistemas de protección medioambiental, acciones que promueven relaciones con la comunidad, clientes o proveedores con el fin de lograr un beneficio mutuo, tanto para la organización como para los diversos colectivos que afectan y son afectados por la organización y los stakeholders o grupos de interés (Adams, 2002; Waddock,2003).
Podemos decir que la RSC no es más que una forma de dirigir una institución, basada en la gestión de los impactos que su actividad genera sobre sus trabajadores, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general. En este marco, expertos de instituciones representativas de la RSC han destacado los avances en sostenibilidad y derechos humanos y han apostado por la integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en sus agendas.
Los ODS fueron aprobados por los 193 países miembros, en el marco de la organización de las Naciones Unidades en septiembre de 2015, en lo que firmaron una alianza mundial que se materializó en el establecimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad en los próximos 15 años. La Agenda aborda cinco grandes áreas conocidas como las cinco “P”; personas, planeta, prosperidad, paz y partenariado. Los objetivos cubren ámbitos como la pobreza, las desigualdades, la seguridad alimentaria, la salud, el consumo y la producción sostenibles, el crecimiento, la ocupación, las infraestructuras, la gestión sostenible de los recursos naturales, los océanos y el cambio climático. Y también la igualdad de género, la paz, la inclusión social, el acceso a la justicia y las instituciones responsables.
La Agenda tiene 17 objetivos (ODS) y 169 metas que constituyen una hoja de ruta internacional para el desarrollo sostenible. Los 17 ODS son:
1.- Erradicar la pobreza en todo el mundo y en todas sus formas
2.- Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible
3.- Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las personas en todas las edades
4.- Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos
5.-Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas
6.- Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos
7.- Garantizar el acceso a la energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos
8.- Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos
9.- Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación
10.- Reducir la desigualdad en y entre países
11.- Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles
12.- Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles
13.- Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos
14.- Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible
15.- Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener la degradación de la tierra y detener la pérdida de biodiversidad
16.- Promover sociedades, justas, pacíficas e inclusivas
17.- Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible
Los ODS suponen una oportunidad única, para trabajar estratégicamente en actividades que estén vinculadas directamente con el núcleo del negocio, favoreciendo que las acciones que se realicen tengan un alto impacto, sean sostenibles y perduren en el tiempo.

En SEDISA, tras una reflexión y análisis hemos priorizados el ODS 3 Salud y Bienestar, el ODS 4 Educación de Calidad, y el 16 Paz, justicia e instituciones sólidas. Son tres objetivos en los cuales se está trabajando por el impacto que tiene en sus asociados y en sus grupos de interés.
ODS Prioritarios

Y hemos considerado ODS secundarios: el 5 Igualdad de género, el 13 Acción por el Clima y el 17 Alianzas para lograr los objetivos.
ODS Secundarios

SEDISA introduce dos líneas nuevas de trabajo para el año 2020, salud y género y acción por el clima. Así da respuesta al ODS 5 y al 13. El ODS 17 lo hemos potenciado durante todo el año 2019 y continuaremos potenciándolo.
La Agenda 2030 aporta un lenguaje común que está haciendo que empresas e instituciones de diferentes sectores avancen en una misma dirección, trabajando para mejorar la educación, impulsar la defensa del medio ambiente y promover la igualdad de género.
Para SEDISA, la gestión ética, el cambio climático y la transparencia son, sin duda, términos que van a formar parte de nuestra agenda
[1] Alonso Soto Francisco.: “Estrategia europea de la responsabilidad social de las empresas”. Revista del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Derecho Social Internacionaly Comunitario nº 62, 2006, pp. 79–107
