Prepararnos antes de la próxima crisis: una oportunidad para nuestros hospitales

Prepararnos antes de la próxima crisis: una oportunidad para nuestros hospitales

Team of doctors in a meeting at conference room

Cuando pensamos en la pandemia de la COVID-19, todos recordamos el enorme esfuerzo que realizaron nuestros profesionales y organizaciones sanitarias para seguir atendiendo a los pacientes en unas circunstancias extraordinarias. Pero también aprendimos algo que no deberíamos olvidar: incluso los sistemas sanitarios más sólidos pueden verse sometidos a una presión que comprometa la continuidad asistencial.

Y la siguiente crisis probablemente no será igual. Puede tratarse de una nueva pandemia, de un episodio climático extremo, de un ciberataque, de problemas en las cadenas de suministro, de una crisis energética o de cualquier otra situación que afecte al funcionamiento habitual de nuestros hospitales.

La pregunta, por tanto, ya no es si volveremos a vivir una crisis, sino si estaremos mejor preparados cuando llegue.

Durante ocho años tuve la oportunidad de trabajar en el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya como directora del Pla Director de Malalties Cardiovasculars. Desde esa posición pude comprobar la enorme capacidad de adaptación de nuestros profesionales, pero también la importancia de disponer de organizaciones preparadas, coordinadas y capaces de responder de forma rápida y eficiente.

Precisamente esa reflexión es la que me llevó a incorporarme al consorcio europeo RESIL-Card, un proyecto financiado por la Unión Europea cuyo objetivo es ayudar a los hospitales a fortalecer su capacidad de respuesta ante futuras crisis.

RESIL-Card no es una auditoría, ni una certificación, ni una herramienta para comparar hospitales. Es, sobre todo, una herramienta para reflexionar.

Invita a que un equipo multidisciplinar se siente alrededor de una mesa y responda preguntas aparentemente sencillas:

  • ¿Estamos realmente preparados?
  • ¿Sabemos quién debe hacer qué si mañana se produce una crisis?
  • ¿Dónde están nuestros puntos fuertes?
  • ¿Qué aspectos deberíamos mejorar antes de necesitarlos?

La herramienta guía a los equipos mediante un proceso estructurado que analiza seis dimensiones fundamentales de la organización: los recursos humanos, la prestación asistencial, la comunicación y cooperación, la gobernanza, el uso de la información y los dispositivos y productos médicos.

A partir de esta evaluación, el propio centro obtiene una visión global de su nivel de preparación y puede elaborar un plan de acción adaptado a su realidad.

Uno de los aspectos que más me convenció durante el desarrollo del proyecto fue comprobar que el verdadero valor de RESIL-Card no reside únicamente en el resultado final. El auténtico beneficio aparece durante el proceso. El resultado está en el mismo camino.

Cuando distintos profesionales —clínicos, enfermería, gestores, responsables de calidad, dirección o logística— analizan conjuntamente cómo funciona su organización, aparecen fortalezas que quizá no eran evidentes, pero también oportunidades de mejora que difícilmente afloran en el trabajo cotidiano. En definitiva, la herramienta favorece una cultura de preparación, colaboración y mejora continua.

Aunque RESIL-Card ha sido desarrollada inicialmente para las vías asistenciales cardiovasculares, su metodología puede aplicarse fácilmente a otros procesos asistenciales y especialidades, lo que la convierte en una herramienta con un gran potencial para cualquier organización sanitaria.

Por ello me gustaría animar especialmente a los directivos sanitarios, gerentes, responsables de calidad, jefes de servicio, jefes de departamento y responsables de unidades asistenciales a conocer la herramienta.

Registrarse es sencillo y gratuito, y permite acceder a todos los materiales necesarios para realizar la autoevaluación.

Estoy convencida de que dedicar unas horas a reflexionar sobre nuestra capacidad de respuesta puede ahorrar muchos problemas cuando realmente llegue una situación crítica.

Prepararse no significa esperar una nueva crisis. Significa proteger mejor a nuestros pacientes cuando esa crisis aparezca.

La herramienta RESIL-Card está disponible gratuitamente en castellano, catalán e inglés AQUÍ.

Os invito a conocerla, compartirla con vuestros equipos y valorar su implantación en vuestros centros. Prepararnos hoy es una de las mejores decisiones que podemos tomar para seguir ofreciendo la mejor atención posible mañana.

Fina Mauri, MD, PhD, EFESC
Cardióloga intervencionista. Exdirectora del Pla Director de Malalties Cardiovasculars del Departament de Salut de Catalunya. Miembro del consorcio europeo RESIL-Card.