Retos y aportaciones del Big Data y la Inteligencia Artificial a la Gestión Sanitaria
SEDISA News
Para ver el vídeo completo del Foro: Vídeo Foro ALSEDISA Big Data
Que la innovación digital, el Big Data y la Inteligencia Artificial pueden aportar grandes beneficios a la calidad y la eficiencia desde el punto de vista de la Gestión Sanitaria es indudable. Sin embargo, se trata de algo de lo que todo el mundo habla pero que nadie sabe cómo implementar de forma global y estratégica. ¿Por dónde empezar? ¿Qué recursos necesito? ¿Qué barreras debo superar?
Son solo algunas de las preguntas que puede plantearse un directivo de la salud en el momento de desarrollar estrategias de transformación digital y de utilización estratégica del análisis de datos y del Big Data. Para Julio Mayol, director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, y participante ayer en el Foro ALSEDISA de Actualización sobre Big Data e Inteligencia Artificial, organizado por el Comité de Antiguos de SEDISA (ALSEDISA), el primer paso en una organización sanitaria es “saber cuáles son los datos claves que se deben medir y cuáles son las herramientas necesarias para medirlos. Por supuesto, además, la implementación requiere de personas, recursos económicos y reglas y combatir y superar dos grandes retos: el tiempo y la confianza”. Y es que la innovación digital tiene que ver sobre todo con cómo pensamos, de forma que lograr superar estos retos y trasladar la transformación digital a la cultura organizativa es fundamental.
Durante el Foro, además, Francisco García Lombardía, director técnico de la Dirección General de Sistemas de Información y Equipamientos Sanitarios (DIGSIES) del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), presentó el proyecto GENESIS, que se fundamenta en torno a nueve líneas de actuación en iniciativas y proyectos de tecnologías de la información y procesos, y que abarcan desde el gobierno del dato hasta la implantación de soluciones de inteligencia artificial para la ayuda al profesional y la personalización de la asistencia médica al ciudadano. “Se trata de compaginar iniciativas que afectan a la organización en materia de normalización, estandarización, revisión y mejora de procesos y circuitos con las tecnologías de la información y las comunicaciones de forma sincronizada, y adecuando su implantación al nivel de concienciación y madurez del uso de dichas tecnologías por parte de profesionales y los propios pacientes a través de dispositivos móviles”, explicó durante el Foro.

En cuanto a las barreras tecnológicas para la transformación digital, este experto apunta a la falta de madurez y experiencia real en implantaciones de soluciones y tecnologías que se adivinan como imprescindibles en esta transformación, como el dato a través de repositorios centralizados, la inteligencia artificial como asistencia al profesional y aspectos de gamificación, por ejemplo, para facilitar al ciudadano el acceso a las aplicaciones de consulta. “Estas soluciones no llevan un tiempo suficiente o se han aplicado muchas veces en alcances limitados para lo que la realidad demanda”, destaca. En cuanto a las humanas, García Lombardía explica que puede ser una barrera o una palanca de apoyo, “dado que no es un factor tecnológico, pero sí determinante; hay que preparar a profesionales y ciudadanos a estas tecnologías para que su ingesta y uso por los mismos, sea progresivo y aceptado a través de una adecuada formación”.
En definitiva, y aunque los beneficios de la tecnología en la gestión sanitaria son variados, destacan tres avances: la personalización de la atención sanitaria a los pacientes, la unificación de la información clínica y su uso por el profesional asistencial de una manera flexible y completamente segura, con disponibilidad inmediata y accesible desde cualquier medio autorizado facilitando la independencia de la localización geográfica o la disponibilidad horaria.
