Los hospitales deben dejar de diseñarse desde el organigrama y empezar a construirse desde los procesos asistenciales, las necesidades de la población y la experiencia del paciente

  • El Ágora del Consejo Asesor de SEDISA contó con la participación de Mariano Guerrero, José Manuel González Álvarez y Paloma Alonso, miembros del Consejo Asesor, y con Félix Rubial, Director Gerente del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, y Luis González Sterling, arquitecto hospitalario, como ponentes invitados
  • Félix Rubial defiende que el plan funcional contemporáneo debe ser poblacional, asistencial, participativo, digital, elástico, accesible y evaluable, y que su verdadera función es definir qué modelo asistencial quiere hacer posible una organización sanitaria, no ordenar metros cuadrados
  • Ambos ponentes coincidieron en que los hospitales “nacen viejos” por los largos plazos entre la definición del plan funcional y la inauguración del centro, y que la solución pasa por diseñar estructuras modulares, elásticas y capaces de absorber futuros distintos

Madrid, 2 de julio de 2026.- El Consejo Asesor de SEDISA celebró una nueva edición de su foro Ágora bajo el título “Los planes funcionales en la arquitectura sanitaria. ¿Cómo han evolucionado?”. El debate fue presentado por Mariano Guerrero, Presidente del Consejo Asesor de SEDISA, y  moderado por José Manuel González Álvarez, Vicepresidente del Consejo Asesor y por Paloma Alonso, miembro del Consejo Asesor. Como invitados al debate participaron Félix Rubial, Director Gerente del Hospital Marqués de Valdecilla, y Luis González Sterling, arquitecto hospitalario, con múltiples  proyectos en España, Reino Unido, Francia, Bélgica, Latinoamérica y Emiratos.

El Ágora es un foro de debate abierto con invitados que organiza periódicamente el Consejo Asesor de SEDISA, consolidado como espacio de reflexión estratégica para los Directivos y Directivas de la Salud. En esta edición, el debate giró en torno a una de las cuestiones más relevantes para la gestión sanitaria: cómo deben evolucionar los planes funcionales para responder a una realidad asistencial, tecnológica y social en profunda transformación.

Del documento de ordenación al instrumento de transformación sanitaria

Félix Rubial reflexiona sobre las limitaciones de los planes funcionales tradicionales: “Han sido documentos necesarios y útiles, pero demasiado centrados en ordenar espacios y metros cuadrados. Un plan funcional no puede limitarse a decir cuántas camas, cuántas consultas o cuántos quirófanos necesita un hospital. Tiene que responder a una pregunta mucho más importante: cuál es el modelo asistencial que queremos hacer posible”. En su diagnóstico, los planes funcionales han adolecido de tres limitaciones históricas: estar demasiado pegados al organigrama, mirar hacia dentro del hospital ignorando la red asistencial, y convertirse en listas de aspiraciones departamentales en lugar de instrumentos de diseño centrado en procesos. “Cambiar paredes no cambia la forma de trabajar por sí sola”, subrayó.

Frente a este modelo, Rubial plantea siete requisitos para el plan funcional contemporáneo: participación interdisciplinar de profesionales desde el inicio; incorporación genuina de pacientes y cuidadores —“no para que nos digan si les gusta el color de una pared, sino para mejorar funcionalidad, accesibilidad y seguridad”—; concepción del hospital como nodo de una red asistencial y no como edificio aislado; elasticidad para afrontar situaciones excepcionales, como aprendió el sistema durante la pandemia; diseño modulable que evite que los hospitales “nazcan viejos” por los largos plazos de construcción; distinción clara entre hospital nuevo y hospital renovado; y sostenibilidad integrada desde el modelo asistencial, no como adorno final del proyecto.

La arquitectura al servicio del modelo asistencial

Luis González Sterling aporta la perspectiva del arquitecto hospitalario, destacando que cada plan funcional es un traje a medida y que los hospitales en funcionamiento, con su idiosincrasia y sus inercias, son entornos de aprendizaje mucho más complejos y ricos que los hospitales de nueva planta. Subrayó la creciente importancia de la ingeniería en la construcción hospitalaria y la necesidad de incorporar la arquitectura basada en evidencia científica, evaluando los resultados de ocupación una vez inaugurado el centro para medir si los espacios se usan como fueron concebidos.

El debate, con la participación de José Manuel Gonzalez, Paloma Alonso y Mariano Guerrero, miembros del Consejo Asesor, profundizó también en la incertidumbre inherente a la planificación a largo plazo: cambios demográficos, envejecimiento, inmigración, multiculturalidad o nuevas epidemias hacen que diseñar para diez años sea, en palabras de los participantes, un ejercicio de humildad tanto como de método. La conclusión compartida fue que el plan funcional no debería terminar el día de la inauguración, sino convertirse en un sistema vivo, evaluable y adaptable. En palabras de Félix Rubial, “el plan funcional es el lugar donde una organización sanitaria decide qué quiere realmente ser y cómo quiere atender a la población que le corresponde”.