Con esta serie de entrevistas queremos acercarnos a los miembros de la Junta Directiva de ALSEDISA, conocer sus trayectorias, experiencias y reflexiones sobre los grandes retos de la gestión sanitaria actual. A través de sus testimonios descubriremos no solo perfiles profesionales de gran valor, sino también historias de vocación, aprendizaje y compromiso con la sanidad.
Inauguramos esta serie con Amalia García-Gallardo Mosquera, enfermera y vocal de la Junta Directiva.
Introducción y motivación: ¿Podrías contarnos sobre tu trayectoria y lo que te motivó a dedicarte a la gestión sanitaria?
En 2011 comencé mis estudios de Enfermería en la Facultad Salus Infirmorum de Madrid, movida por una vocación muy clara: el interés por las ciencias de la salud y, sobre todo, por el cuidado de las personas.
Desde que terminé la carrera en 2015, he trabajado en diferentes hospitales, centros de salud y en el ámbito de la atención extrahospitalaria. Con el tiempo comprendí que desde la gestión también se puede cuidar; que detrás de cada decisión organizativa, de cada cambio o mejora, hay un impacto directo en la atención a los pacientes y en el bienestar de los profesionales.
Esa reflexión me llevó a formarme en gestión sanitaria y, en 2020, cursé el Máster de Gestión y Planificación Sanitaria para Directivos de la Salud. Fue, sin duda, una de las decisiones más acertadas de mi carrera. Me aportó una visión más estratégica, herramientas prácticas y una comprensión más amplia del sistema, reafirmando mi deseo de contribuir desde un rol gestor.
Durante el máster surgió un puesto vacante de Supervisión en el Hospital Universitario 12 de Octubre, donde trabajaba entonces. Me animé a presentarme y fui seleccionada. Desarrollé esa labor durante algo más de tres años, una etapa de intenso aprendizaje en la que tuve la suerte de rodearme de un equipo con gran experiencia en un entorno tan exigente como el de Urgencias Generales. A todos ellos les estaré siempre agradecida.
Actualmente, por motivos personales, me he trasladado a otra ciudad, con la ilusión de asumir un nuevo reto en gestión sanitaria y seguir contribuyendo a mejorar nuestro sistema de salud, la atención a las personas y el bienestar de los profesionales.
Impacto y experiencias: Basándote en los proyectos o iniciativas en los que has participado, ¿cuáles consideras que han sido tus principales aportaciones al sector y qué aprendizajes has obtenido de estas experiencias?
Mi etapa como supervisora de Urgencias Generales estuvo llena de aprendizajes, tanto profesionales como personales. Cada experiencia me permitió reflexionar sobre cómo la gestión influye directamente en el funcionamiento del servicio y en la calidad de la atención.
Uno de los proyectos más retadores fue la implantación de la nueva historia clínica electrónica. Adaptamos el sistema a las necesidades del servicio, diseñamos circuitos desde cero y añadimos mejoras que antes no existían. Posteriormente, realizamos la formación de todo el equipo y un seguimiento constante durante semanas. Al principio hubo resistencia al cambio, ya que el sistema parecía más complejo, pero finalmente logramos implantarlo con éxito. Esto permitió que todo el hospital compartiera la misma historia clínica; mejorando la seguridad del paciente, la trazabilidad y la calidad de los datos.
Otro gran desafío fue la gestión durante la pandemia de COVID-19. Los servicios de urgencias estaban saturados y los profesionales, agotados. Aun así, supimos adaptarnos con rapidez: abrimos nuevos espacios improvisados, reorganizamos equipos y diseñamos circuitos para priorizar pacientes y garantizar una atención segura y de calidad. Fue una etapa muy dura, pero también profundamente humana. Esta experiencia reafirmó que, en los momentos más difíciles, el trabajo en equipo y la empatía se convierten en nuestra mayor fortaleza. Los profesionales asistenciales nos dieron una auténtica lección de compromiso y vocación de servicio.
Estos son algunos de los proyectos y retos que viví como supervisora, aunque también hubo iniciativas que no tuvieron el resultado esperado. Todas ellas me enseñaron una lección: en gestión no todo depende de nuestro esfuerzo directo, pero es fundamental ser críticos con nosotros mismos, reflexionar, aceptar los errores como parte del proceso y no desanimarnos ante los contratiempos.
Desde tu perspectiva, ¿cómo ves el futuro de la gestión sanitaria y qué consejos darías a otros jóvenes interesados en seguir este camino profesional?
Considero que la prevención y una atención primaria fuerte son la base de un buen sistema sanitario. Hoy, la gestión sanitaria enfrenta retos complejos en un contexto marcado por; el envejecimiento de la población, la sostenibilidad del sistema, el déficit de profesionales, el aumento de las enfermedades crónicas, los rápidos avances tecnológicos etc. Estos desafíos exigen transformaciones profundas, que a veces resultan difíciles de implementar al ritmo que la sociedad necesita. En medio de este escenario, el papel del gestor sanitario es clave.
Estoy convencida de que el futuro pasa por un modelo de cuidados innovador, sostenible y centrado en las personas, donde la digitalización, la inteligencia artificial y la telemedicina se integren al servicio del paciente, sin perder de vista la humanización.
A los jóvenes que estén interesados en este camino profesional les diría que la gestión sanitaria requiere mentalidad abierta, capacidad de aprendizaje constante y pasión por mejorar. La formación es fundamental, pero también es necesaria acompañarla de actitud: atreverse a asumir retos, aprender de los errores, mantener siempre la curiosidad y la vocación de servicio. Estamos ante un cambio generacional en la gestión sanitaria, y es el momento de tomar el relevo con compromiso, conocimiento y humanidad.
En definitiva, creo que el futuro del sistema sanitario se construye con esfuerzo y dedicación, basado en la colaboración, la escucha activa, la capacidad de inspirar a los demás y, sobre todo, en el trabajo en equipo. La gestión, en el fondo, también es una forma de cuidar y, como recuerdan muchos referentes en el ámbito sanitario, la gestión también salva vidas.
Amalia García-Gallardo Mosquera. Vocal de la Junta Directiva ALSEDISA. Enfermera.
