El proyecto CARDIONCOFAR del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, ganador de la II Edición de los Premios Kreando Konocimiento

  • El proyecto CARDIONCOFAR, en el que participa la farmacéutica especialista María Paz Valverde, del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, se alza como uno de los ganadores en la II Edición de los Premios Kreando Konocimiento de SEDISA y Kyowa Kirin.
  • La iniciativa destaca por su abordaje multidisciplinar, integrando a los servicios de Farmacia, Cardiología, Oncología Médica y Radioterápica, y Hematología en un circuito común.
  • El programa garantiza una revisión farmacoterapéutica exhaustiva y una estratificación del riesgo cardiovascular para mejorar la seguridad de los tratamientos.

Madrid, 20 de abril de 2026. – La excelencia en la Gestión Sanitaria, la seguridad del paciente y la verdadera coordinación multidisciplinar se han dado la mano en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA). El proyecto CARDIONCOFAR, desarrollado en este hospital, ha sido galardonado en la II Edición de los Premios Kreando Konocimiento, organizados por el Observatorio de la Gestión Basada en Valor de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) junto a la compañía Kyowa Kirin.

Estos prestigiosos premios tienen como fin reconocer aquellas iniciativas de Farmacia Hospitalaria que aportan un valor clínico, organizativo y humano demostrable en la atención a pacientes con enfermedades oncohematológicas, promoviendo modelos que garanticen la sostenibilidad y la eficiencia del Sistema Nacional de Salud (SNS).

El proyecto ganador del hospital salmantino se desarrolla en el marco de un modelo asistencial multidisciplinar, con un objetivo clínico vital: prevenir y detectar de forma precoz la toxicidad cardiovascular asociada a los tratamientos oncohematológicos. La farmacéutica especialista María Paz Valverde Merino, Investigadora del IBSAL y profesora de la Facultad de Farmacia (USAL), contribuye desde el ámbito de la optimización farmacoterapéutica.  “Recibir este premio supone un reconocimiento del valor del trabajo multidisciplinar y de la atención integral al paciente. El proyecto integra al farmacéutico hospitalario como pieza clave para mejorar la seguridad, los resultados en salud y la calidad de vida de los pacientes”, señala Valverde.

Un circuito seguro y altamente coordinado

En la práctica diaria del CAUSA, el impacto de CARDIONCOFAR es diferencial. Gracias a este programa, cada paciente oncohematológico recibe una revisión farmacoterapéutica exhaustiva y una estratificación de su riesgo cardiovascular. “Hacemos un seguimiento estrecho de posibles interacciones o efectos adversos que podrían comprometer tanto su tratamiento oncológico como su salud cardiovascular”, explica la impulsora del proyecto.

Para que esto sea posible, se han establecido vías claras y rápidas de coordinación entre los distintos profesionales. Esto permite, según detalla Valverde, que “se aprovechen los recursos de una forma mucho más efectiva, lo que se traduce directamente en una mayor calidad de la atención”.

Este enfoque colaborativo es uno de los pilares de la Gestión Basada en Valor que defiende SEDISA. Garbiñe Lizeaga Cundín, representante de GEDEFO, (Grupo Español para el Desarrollo de la Farmacia Oncológica) respalda esta visión clínica subrayando que el manejo óptimo del paciente requiere inexcusablemente de una atención coordinada y un abordaje verdaderamente multidisciplinar, donde el papel del farmacéutico de hospital cobra un protagonismo creciente. En la misma línea, Iván Silva Romero, de Kyowa Kirin, destaca el valor de reconocer proyectos innovadores que logran generar “un impacto directo y medible en la calidad asistencial”.

Superando barreras culturales en el hospital

El éxito del modelo salmantino radica en haber logrado integrar a múltiples servicios que tradicionalmente trabajan de forma paralela. Farmacia, Cardiología, Oncología Médica, Oncología Radioterápica y Hematología operan ahora bajo un circuito fluido. “El mayor reto ha sido identificar y superar las barreras organizativas y culturales”, confiesa María Paz Valverde. “La buena disposición, la confianza recíproca y el apoyo desde la dirección del centro nos permiten demostrar que innovar dentro del Sistema Sanitario es posible”.

De cara a los próximos pasos, el equipo del CAUSA plantea expandir este modelo a otras patologías y terapias, así como reforzar el seguimiento a largo plazo de los supervivientes oncohematológicos, un grupo poblacional cada vez más numeroso con necesidades específicas en salud cardiovascular. “El modelo es claramente exportable, ya que está basado en circuitos asistenciales estandarizados, herramientas validadas y una metodología que puede adaptarse a hospitales de cualquier nivel de complejidad”, concluye la premiada, abriendo la puerta a que este avance nacido en Salamanca mejore la vida de pacientes en todo el territorio nacional.