En el Hospital de Manacor llevamos tiempo convencidos de que la mejora no se impone, se construye. Y se construye desde dentro, con los profesionales, escuchando sus voces, sus problemas y, sobre todo, sus propuestas.
Cuando iniciamos nuestro proyecto Lean, lo hicimos con una idea muy clara: además de aplicar una metodología de mejora, transformar la manera en que pensamos y gestionamos. Lean es un conjunto de herramientas; aunque sobretodo es una forma de mirar el hospital con ojos críticos y de actuar con mentalidad de mejora continua.
El punto de partida fueron los Value Stream Mapping (VSM), donde los propios profesionales analizaron sus procesos, identificaron cuellos de botella y propusieron mejoras concretas.
Los mapas fueron el resultado, lo más valioso las conversaciones que generaron: equipos reflexionando sobre qué aporta valor al paciente y qué no. Esas sesiones fueron un ejercicio de transparencia, de aprendizaje compartido y, sobre todo, de implicación real.
A partir de esas observaciones —tan honestas como constructivas—, hemos dado un paso más: construir nuestro Hoshin Kanri, la brújula estratégica que traduce esa mirada colectiva en objetivos claros para el equipo directivo.
El Hoshin Kanri es un documento dinámico; es un sistema vivo que conecta la estrategia con la realidad del día a día. Nos permite alinear las prioridades de dirección con las necesidades de los servicios y, al mismo tiempo, devolver a los profesionales una visión clara de hacia dónde vamos y por qué.
Pero lo más importante es que cerramos el círculo: las oportunidades de mejora identificadas en los VSM vuelven a los equipos en forma de A3, donde los propios profesionales definen las causas, plantean soluciones y proponen acciones concretas para mejorar. De esta manera, la mejora deja de ser un mandato para convertirse en un compromiso compartido.
Cada A3 es, en el fondo, una historia de aprendizaje: cómo un equipo analiza un problema, lo descompone, debate opciones y mide resultados. Y detrás de cada historia hay un mensaje claro: nosotros podemos cambiar lo que hacemos y cómo lo hacemos.
El papel del equipo estratégico es acompañar, conectar y facilitar. No se trata de controlar el proceso, sino de crear las condiciones para que la mejora florezca en cada rincón del hospital.
El Hoshin Kanri nos ayuda a mantener la coherencia del rumbo; los A3 nos permiten avanzar paso a paso, con método, evidencia y participación.
Sabemos que este camino no es rápido, pero sí sostenible. Porque cuando la mejora nace de los propios profesionales, perdura. Porque cuando el cambio se construye con propósito compartido, transforma la cultura.
El Hospital de Manacor está avanzando hacia un modelo más eficiente, más participativo y más orientado al valor.
Y lo estamos haciendo juntos.
Porque la mejor estrategia que diseñamos en un despacho, la debemos escribir entre todos, día a día, en cada proceso y en cada mejora.
Ignacio Casas Ollé. Director Gerente Hospital Manacor Servei de Salut de les Illes Balears
